jueves, 17 de septiembre de 2009

a las puertas de un nuevo Encuentro Nacional de Mujeres

las brujas
de aquellos tiempos
seguimos
siendo
las brujas
de ahora


Cada Encuentro Nacional de mujeres es una celebración. Allí andamos de abrazo en abrazo, apropiándonos de nuestros cuerpos, de la palabra, el paisaje, el tiempo, los sueños… Cada año las mujeres, desde diferentes rincones del país, viajamos hacia ese espacio donde nos encontramos de una manera única, y nos adueñamos de las calles por unas horas en una marcha que multiplica nuestras voces por miles, y debatimos de manera horizontal y democrática en cientos de talleres, reconocemos nuestras opresiones, renovamos nuestro deseo de cambios, visibilizamos nuestras luchas, crecemos juntas, con infinitos matices, con infinitas pasiones…


Mujeres rabiando a veces, pero sintiéndonos en nuestra manera de andar alegres, peleando como lo hacemos día a día, pero ya no solo por la inmediata sobrevivencia, sino por todos y cada uno de nuestros derechos: trabajo, salud, educación, libertad de decidir sobre nuestros cuerpos, y hasta el derecho supremo al placer.

Las feministas de todo el país, celebramos concretando acciones que nos permiten alcanzar algunas de nuestras reivindicaciones, sintiendo que vamos arrancando de a jirones algunas prendas del poder patriarcal.


Ciertamente, no todas son rosas, claro, en los últimos años se plantean en la construcción de éste camino inédito de los encuentros, grandes dificultades que siguen exigiendo una profunda reflexión. Hay quienes quieren desaparecerlos, y hay también quienes los convierten solo en rituales anuales que imposibilitan profundizar debates y acciones.


El desafío es llegar y partir, con una mayor articulación en nuestras propuestas, intentando estrategias concretas y al mismo tiempo, tratando de profundizar los debates sobre las concepciones feministas que sostienen una perspectiva emancipatoria, no confesional, antifascista, antiimperialista, contra el patriarcado, contra todo fundamentalismo, libres de injerencias que intenten disciplinarnos.


El desafío es sostener un espacio de respeto por nuestra condición de sujetas autónomas, no tuteladas por nadie, que repudie intromisiones irresponsables de obstrucción sistemática, sin alterar nuestra energía positiva y de entendimiento, donde el consenso sea diálogo.

“Cuando una mujer hace el clic de la toma de conciencia no vuelve atrás más que fugazmente. La puerta ya se abrió”, comentaba una feminista inconveniente que participa desde el primer encuentro, hace 24 años, caracterizados como "pluralistas, heterogéneos y autoconvocados”.

Mientras desde la hoguera de la inquisición, se siguen pronunciando algunas voces que hablan de “asesinato intrauterino” cuando se practica el aborto a una mujer violada, y siguen intentando manipular los sentimientos de las mujeres con el objeto de ejercer poder y control sobre sus cuerpos,

las mujeres nos encontramos, armamos y desarmamos los talleres que las coordinadoras del Encuentro pacientemente organizaron. Discutimos con soberanía nuestras propias reglas. Peleamos contra quienes pretenden realizar una cruzada medieval, restauradora de la moral de la Santa Inquisición.

Educación. Trabajo. Salud. Identidad. Derechos Humanos. Sexualidad. Religión. Comunicación, ciencia y tecnología, economía solidaria. Integración latinoamericana, crisis, adolescentes y juventud, la salud después de los 50, el trabajo invisible de las amas de casa. Violencia. Trata. Todo es parte de todo, y no hay temas que se excluya.

La convocatoria es amplia: habrá amas de casa, piqueteras, mujeres de pueblos originarios, feministas, campesinas, obreras, militantes lesbianas, académicas, artistas, travestis, profesionales… Entre todas ganamos la libertad de marchar por las calles con alegría, volviéndonos así la pesadilla de quienes pretendieron quemar hasta a la última bruja en las hogueras.

Claro que se trata de darle a esta alegría, la posibilidad de volverse práctica cotidiana. Ganarnos la libertad en el día a día. Combatiendo la cultura de la culpa, del prejuicio, del machismo, de la desvalorización de nuestros sueños. Sin miedo de ser felices.

Este año, al igual que en el 2008 en Neuquén, las 'Feministas Inconvenientes' llevaremos propuestas específicas, entre ellas, una mesa de reflexión de mujeres latinoamericanas, con la presencia de compañeras de Honduras, Brasil, Paraguay y Colombia.

En nuestra manifiesta las feminista inconvenientes decimos:

“Nos reconocemos en las corrientes que viven, sienten y crean un feminismo latinoamericano, mestizo, desobediente, insumiso; autónomo, diverso, alegre, provocador, desafiante; creativo...: un feminismo inconveniente, que se propone como parte y aporte a una cultura emancipatoria, que rechaza tanto la normatividad heterosexual como el esencialismo biologicista. Un feminismo rebelde, nacido de los cuerpos históricamente estigmatizados, invisibilizados y/o ilegalizados, por un sistema basado en el disciplinamiento, el control, la domesticación, y el orden que garantiza su propia continuidad y reproducción. Somos orgullosamente feministas. No aceptamos que se pretenda invisibilizar el recorrido histórico de nuestro movimiento

Somos feministas inconvenientes. No nos conformamos con lo que en cada tiempo nos indican como el cambio posible. No nos conformamos con disputar un espacio limitado entre las incluidas e incluidos del sistema. Queremos transformar el sistema. No aceptamos encerrar nuestra libertad, en el corralito del posibilismo”.

El próximo mes de octubre será Tucumán la ciudad que nos reciba y albergue. Este evento nacional y masivo se concretará los días 10, 11 y 12.

Los fundamentos de la propuesta para que fuera Tucumán la sede y que fueron leídos en el acto de cierre en Neuquén el lunes 18 de agosto del 2008, dice:

"Desde la tierra de Manuela Pedraza, heroína de la lucha por la independencia, y de Hilda Guerrero de Molina, esposa de un obrero del Ingenio Bella Vista, asesinada en una manifestación en las grandes luchas contra el cierre de los ingenios en el '66, las tucumanas venimos hoy a proponer nuestra ciudad para realizar el 24 Encuentro Nacional de Mujeres el año próximo.

Tucumán, la de las rebeliones indígenas contra el invasor. Tucumán, la que enfrentó al español en la guerra anticolonial. Tucumán, casa de la declaración de la independencia. Tucumán, la tierra del azúcar, el limón y las grandes luchas obreras que enfrentaron a la oligarquía terrateniente. Tucumán, la que sufrió el secuestro y la desaparición de muchos de sus hijos en la dictadura más sangrienta que conoció
la Argentina.

Tucumán
, la que sigue luchando por la dignidad de nuestro pueblo. La que producto de la lucha sentó en el banquillo de los acusados al genocida Bussi y hoy reclama para el asesino cárcel común, perpetua y efectiva.

Tucumán, en donde hace estragos la contaminación ambiental porque el humo de los ingenios y papeleras enferma los pulmones de nuestro pueblo. Siguen contaminando la cuenca Sali-Dulce y los minerales que se roba
La Alumbrera han infectado nuestras aguas por cien años. Con un gobierno que encubre y protege a los verdaderos responsables.

Venimos de luchas largas por pan y trabajo en una provincia en donde se oculta el hambre, la desnutrición de miles de niños y ancianos, la mortalidad infantil y el aumento de la desnutrición materna. Donde estuvieron a la cabeza de la lucha las mujeres desocupadas que salieron a la calle contra el hambre de sus hijos.

También el movimiento de los pueblos originarios sigue desarrollándose con la organización y la lucha por tierra y territorio.

Desde el Jardín de
la República, las tucumanas estamos fuertes y decididas a levantar una vez más la bandera de la lucha de las mujeres contra la opresión de género, contra la explotación, contra el ultraje a nuestra dignidad.

Tucumán es una de las tres provincias argentinas que no han adherido a
la Ley Nacional de Salud sexual y reproductiva y en estos días fue motivo nacional el asesinato de Mónica Pérez, última de la larga lista de víctimas fatales de la violencia de género. Joven de 27 años, que denunció ante los medios y la justicia las amenazas de muerte de su marido, en reiteradas oportunidades, quien finalmente la asesinó, lo que muestra la ineficacia del gobierno provincial, la complicidad de la justicia y la total incapacidad de los tribunales de familia para abordar la problemática de la violencia en la familia.

Tucumán es también parte de la ruta de la trata de mujeres; y el caso emblemático de la tucumana Marita Verón puso en evidencia la problemática de la trata de cientos de mujeres y niñas que aún hay secuestradas, ante la hipocresía del gobierno de Alperovich que no enfrenta a la mafia de la red de la trata en nuestra provincia. El asesinato de Paulina Lebbos que hasta hoy sigue impune.

Pero vamos encontrando caminos de denuncia y de lucha contra la violencia sexual e instalamos los silbatazos como forma colectiva de denuncia para romper el silencio.

En el año 93, algunas de las que estamos acá fuimos parte de
la Comisión Organizadora del 8º Encuentro Nacional de Mujeres. Pasaron 15 años, en donde el movimiento de mujeres creció y avanzó en la organización y en la lucha, y hoy muchas más se suman y se comprometen en la tarea de organizar para recibir el año próximo a las mujeres de nuestro país.

Por la alegría.
Por la rebeldía.
Por los encuentros.
Por la lucha de las mujeres…
Las queremos recibir con los brazos abiertos"

Brindar la rosa
en el tiempo y el espacio mágico del aire radial.
Radializarla. Irradiarla.
Regarla con la poesía, la música, los dolores
y la esperanza que guarda la tierra.
Rehacer la rosa pétalo a pétalo,
Me quiere mucho,
muchito y todo.
Blindarla en el combate. Brindarla en el amor.
Risarla con alegre rebeldía.
La rosa brindada. Espacio de los intentos.


La rosa brindada

para enlazar