viernes, 11 de septiembre de 2009


Cuento en septiembre – Claudia Korol

Cada septiembre lo cuento. Es el maldito cuento de septiembre.

Va llegando de a poco como la primavera. Una ve las hojas nuevas... y siente un absurdo dolor.

"Va a florecer", pensás con una tristeza con gusto a honduras ya vividas.

Cortaron todas las flores, y sin embargo ahí llega la maldita primavera. Sigue llegando y sigue floreciendo.

Las flores cortadas se secan en algún lugar desconocido. Mueren. Se pudren. Se escapan. Se pulverizan.

Las flores cortadas sangran, duelen, resisten su propia ausencia, y su único olvido.

En las esquinas oscuras se reúnen asambleas de flores marchitas. No es cierto que ellas acepten el exilio dorado de nuestra historia. No es cierto que quieran habitarla como ausentes.

Sobre el colchón de pétalos llorados, la vida sin embargo se empeña en continuar.

En septiembre empieza este cuento de todas las primaveras, mientras el sol entibia la piel de quien lo cuenta.

Las nubes se deshacen como flores marchitas.

Un jardín muere allende la cordillera, un cantor calla su guitarra víctor jara, y un río de sangre inunda la primavera, ahogando en espanto la sonrisa.

Yo te busco todavía con mi cuento. Como si confiara en los cuentos y en su magia. Como si creyera que con nombrarte, volveré a sentir tu mano en la mía, y tu coraje animando mi mirada.

Cada septiembre la primavera regresa. Florecen los cuentos. Y vos sin embargo no llegás. Por más que te busco y te nombro, no llegás. Por más que te espero y te lloro, no llegás.

La ausencia no entibia el cansancio frío de no encontrarte.

Vos andarás con un collar de flores marchitas en algún lugar al que jamás llego.

Tan solitaria es la muerte, aunque sea tan rutinaria. Tan única es tu muerte. Tan absurda. Tan sin sentido como mi vida, que te busca en cuentos.

Florece el cuento y mi nostalgia cada primavera.

Septiembrea mi memoria cuando balbuceo tu nombre.

Pero no te nombro. Callo así la palabra querida. La palabra cortada como flor.

Me rebelo en el silencio, y te regalo mi rebelión.

Coloco lentamente mi silencio junto al tuyo.

No todo florece en primavera.



voz de salvador allende tomada de diferentes discursos

Brindar la rosa
en el tiempo y el espacio mágico del aire radial.
Radializarla. Irradiarla.
Regarla con la poesía, la música, los dolores
y la esperanza que guarda la tierra.
Rehacer la rosa pétalo a pétalo,
Me quiere mucho,
muchito y todo.
Blindarla en el combate. Brindarla en el amor.
Risarla con alegre rebeldía.
La rosa brindada. Espacio de los intentos.


La rosa brindada

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