sábado, 31 de enero de 2009

la ruta Maya: Tikal y Palenque / cronopia viajera

la ruta maya: Tikal y Palenque



Dicen que Tikal fue la ciudad maya más poblada. Tiene los templos más altos y numerosos. Los arqueólogos contabilizaron más de 3.000 construcciones. En 1979 fue declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural y Natural de la Humanidad, por los innumerables vestigios de la cultura Maya que allí se encuentran y por la gran variedad de especies de flora y fauna.

Estuve en Tikal un dia de lluvia, confieso que solo he visto pisotes, faisanes y algún pájaro carpintero. Sentí el sonido de otros pájaros, claro, y soñé tucanes, cojolitas, monos aulladores, loros y jaguares.

Recorrí a pie más de 8 kilómetros: la Plaza de la Gran Pirámide, el Palacio de las Ventanas, la Acrópolis Central, el Templo del Gran Jaguar, el Templo de Los Mascarones, el del Gran Sacerdote, la zona del Mundo Perdido, la plaza de los 7 Templos, el Templo V y el Templo de la Serpiente Bicéfala, una de las construcciones más altas... Subí hasta lo permitido y desde alli contemplé la selva, los perfiles de otras construcciones, el cielo gris, las gotitas de lluvia... y sentí la respiración de los árboles, el canto de los pájaros, algún aullido lejano de mona hermana, mi propia respiración y hasta ¡el silencio!

"Es el día de nuestro santo patrono", me dijo la señora que me trajo una "Gallo" helada y sabrosa a mi regreso a Flores. El pequeño poblado está sobre una isla que a su vez está sobre el Lago de Petén Itzá. Los 15 de Enero de cada año se celebra al Cristo Negro de Esquipulas. Hubo proseción, y aunque yo esté dispuesta a apostatar, me prendí a esa proseción que bajo la lluvia llevaba al santo en andas y le cantaba bonito, acompañado por una banda de vientos alegre, más allá de los dogmas religiosos.

En los descansos de mi viaje fui leyendo "Memorias rebeldes contra el olvido", Paasantila Txumb'al Ti' Sotzeb' al K'u'l, experiencias de 28 mujeres del área ixil en la guerrilla guatemalteca, sistematizadas por un grupo feminista que a su vez edita un periódico llamado "La cuerda". También leí algunos diarios. Por ellos me entero que loas campesinoas están haciendo cortes de rutas para hacer escuchar sus demandas y que hubo represión en la protesta que organizaron frente al congreso donde Colom, el presidente guatemalteco, celebraba con un discurso lleno de "buenos objetivos, feliz por el deber cumplido" el año de gestión transcurrida.

A las 5 de la mañana del jueves comenzó mi regreso a méxico. Muy pintoresco y aventurero el cruce de fronteras: primero carro, después lancha y carro otra vez, siempre acompañados por la lluvia. Dormí en una pensión de morondanga. Creo que tengo piojos. Allí había arañas y lagartijas. Descansé bien de todos modos.

Uno de los huipiles que compré en Atitlán me sirve de abrigo. Soy una mujer feliz. Me impongo pequeños desafíos que suelo atravesar sin mayores dificultades, pero otra vez siento que no se armar verdaderamente la maleta, que transporto cosas innecesarias...

Bethel es el pueblo guatemalteco fronterizo, Yaxachilán el nombre del pueblo mexicano. Me contaron que muchoas centroamericanoas que sueñan hacerse unos mangos en Estados Unidos cruzan como ilegales el río Usamacinta, primera etapa de "espaldas mojadas".

El cruce del río fue alucinante! Bajar hasta la la lancha por un terreno embarrado y super resbaladizo hizo que tuviera que pedir auxilio, - viajaba sola, no quería caerme -, los chavalos y chavalas que por allí andaban divertidos con los turistas tratando de venderles alguna artesanía o algún servicio, acudieron a mi llamado. Una niña me llevó una de las mochilas pequeñas y un adolescente me ofreció su brazo para asegurar mis pasos en el descenso. Llegué última, por supus! y quedé a la intemperie en la lancha, bajo la lluvia, yo y mis mochilas... Unos 20 minutos debe haber durado el cruce. "Relájate y goza", me dije cómplice de otras andanzas, y eso hice. Saqué mi capa de lluvia, es decir una bolsa de plástico, otra capa para la mochila y allí fui, última y primera en esa lancha cruzando el Usamacinta.

Precisamente la historia maya cuenta que Palenque controlaba el río Usumacinta y el sur del Yucatán, los dos sitios próximos a visitar.

Bien, hasta aquí un poco de la historia de esos días. Otro poco se ve en las fotos. Las dos ciudades en la alta montaña, las dos en medio de la selva. Hay algunas tomas realizadas en "Pan Chán", el hotelito donde paré en Palenque, una especie de pequeño paraiso. Se ven también a algunas de mis amigas, las niñas...Una de ellas se ofreció como guía por unos pesos mex, sabía que no sabía pero le dije que si porque me encantaba hablar con ella.

1 comentario:

María Luisa dijo...

Hola desde España, me ha gustado mucho tu relato y compretendo hacer lo mismo en el mes de agosto me ayuda saber que es posible hacer esa ruta por el rio Usumacinta; muy bonito tu blog y ánimo alguién lo lee.

Brindar la rosa
en el tiempo y el espacio mágico del aire radial.
Radializarla. Irradiarla.
Regarla con la poesía, la música, los dolores
y la esperanza que guarda la tierra.
Rehacer la rosa pétalo a pétalo,
Me quiere mucho,
muchito y todo.
Blindarla en el combate. Brindarla en el amor.
Risarla con alegre rebeldía.
La rosa brindada. Espacio de los intentos.


La rosa brindada

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