martes, 20 de mayo de 2008

Perspectiva libertaria de género


La Agrupacion de Generos Libertarios es una Organización Político Social Libertaria chilena. Su ámbito de acción territorial es a nivel poblacional con enfoque al activo social de extracción popular; y la coordinación con espacios Político-Sociales afines, con miras a intervención Formativa desde la Perspectiva Clasista de Genero. Para entrar al blog AGL: http://www.aglchile.blogspot.com/

Agrupacion de Generos Libertarios

La discriminación va acompañada de una relación de objeto (la cosificación del sexo opuesto), muy propia de una sociedad donde los hombres y más aún las mujeres son mercancía

El sistema donde estamos inmersxs impone matrices diferenciadores para hombres y mujeres, estos comportamientos se encuentran socioculturalmente instituidos, sin derecho a cuestionamiento, sin derecho a ser tergiversados sin que la discriminación y la marginación se levanten para tratar de encapsularlos.

Se nos impone una manera de comportarnos, de pensar, en el caso de las mujeres de sentir pasivo, identificándonos por todos los medios como el sexo débil, caracterizado por la dulzura, la ternura, la desmesura hormonal, el ser "súper madres" llenas de caridad impulsadas de manera intrínseco a proyectar y ejercer sin cuestionamiento aquel rol. Mientras que la violencia, la agresividad, la lógica, la razón y el militarismo quedan confinadas para aquellos en el
ejercicio de su masculinidad.

Ahora bien, lo anterior trae consigo el enaltecimiento del "carácter natural" de la subordinación de las mujeres, ya que necesariamente tendrían que depender de un soporte, personificado por un padre o por un esposo. Así, el implícito patriarcado se mantiene intacto, como una permanente sombra cuyo peso impide el desarrollo libre de nuestras opciones de vida,
conlleva una omnipotente identidad de género de carácter estático, que impide a mujeres y hombres ver más allá, dificultando la construcción de identidad de clase, ya que el peso histórico esta identidad de género trae consigo que la hombría y la femeneidad sientan la convicción de construirse en base a falsos modelos, el primero enlazado al poder y el segundo al sometimiento, lo que mas que complemento pasa a ser el continuismo de una sociedad abatida y teñida por la
dominación de los mas ricos por sobre nosotrxs, pueblo. Es decir la diferencia de poder y la
explotación vivida por el trabajador en manos del patrón se traspasa, en la mayoría de los hogares, en la opresión del hombre sobre su mujer en el espacio privado.

El cuestionamiento es porqué y para qué tanta injusta dominación. El ruin capitalismo se nutre de la diferencia y para mantener la lógica de las desigualdades que produce, reproduce la dominación económica y la opresión social y cultural dentro de los socios del género. La sumisión de la mujer permite menos rebeldía que contener, su pasividad la mantiene alejada de la violencia y la agresividad del sentir indignación y poder canalizarla a través de la lucha cotidiana. La expresión de las migajas de poder derramadas sobre las mujeres hacen que su organización
se haga cada vez mas difícil, ya que los valores mercantilistas se proyectan en que las mujeres
compitan entre si para poder recoger aquellas sobras.

Muchas veces escuchamos aquello de la envidia de las mujeres hacia otras mujeres o el pelambre mal intencionado, estamos atomizadas de manera incógnita la violencia opresora y patriarcal se hace presente hasta en los mas mínimos detalles que inundan sus vidas desde el control de su cuerpo hasta las actividades publicas a desarrollar. Es así como las políticas continuistas de tanto despojo ejercidas por la Concertación tratan de encapsular la realidad, poniendo un manto de vergüenza y abuso sobre ella, mantienendo la entrega de un menor salario para aquellas que con esfuerzo salen al espacio público buscando mayor dignidad para encontrarse directamente
con el trabajo precario, la flexibilidad laboral, acoso sexual.

Por lo demás, la discriminación va acompañada de una relación de objeto (la cosificación del sexo opuesto), muy propia de una sociedad donde los hombres y mujeres son mercancía y más aún las mujeres quedan rezagadas a vivir en mayor porcentaje las miserias del capitalismo. (feminización de la pobreza). Es precisamente ese trato una de las más poderosas armas para mantener a las mujeres en la sumisión: así se les mantiene la autoestima baja, se las tiene a raya.

Las mujeres son herramienta eficaz para el sistema, mano de obra barata y dueñas de casa realizando trabajo no remunerado útil para que la fuerza de trabajo masculina se mantenga a flote (manteniendo el precario bienestar al que puede aspirar el trabajador asalariado)... Y quien se atreva a desafiar será culpabilizada y estigmatizada por retar al designio histórico de la abnegación por el hogar y los hijos.
El pensamiento dominante frente a estas condiciones objetivas incide en que tanto hombres como mujeres acepten la desvalorización de estas ultimas adoptando el punto de vista de la cultura. La tarea como libertarias y libertarios es siempre la denuncia, el desarrollo de las construcciones sociopolíticas basadas en la autodeterminación y el empoderamiento del ser hombre o mujer de manera complementaria con la conciencia clara y la firme convicción de que no se alcanzará la igualdad hombre-mujer mientras permanezcan las instituciones que fomentan la estructura de dominación y explotación que ha permitido descaradamente que los patrones culturales se perpetúen y sean reconocidos de manera natural, ya que tenemos un doble trabajo enfrentar, combatir y contribuir a la superación dialéctica del sistema de dominación capitalista y el sistema de dominación patriarcal, por consiguiente la lucha de clases y la implícita lucha de sexos.
Habitualmente se relaciona la perspectiva de género con reivindicaciones para las mujeres y desde las mujeres dejando intacta la construcción ideológica y el lenguaje hegemónico que impone un patrón diferenciador para el ser hombre y las metas por cumplir que trae consigo aquella tarea instrumental del ser proveedor, es nuestra tarea trabajar y desenmascarar ambos estereotipos serviles que desembocan en el separativismo y en no sentir pertenencia a la misma franja de luchadores.

La opresión a la mujer: a la trabajadora, a la madre, pobladora, estudiante es una opresión estructural, luchar contra ella debe formar parte de nuestro accionar despertar y generar conciencia formándonos y actuando en base a la deconstrucción de la cultura marginadora y sexista donde nos encontramos, trabajando en base al empoderamiento tanto de compañeros como compañeras, que sean hábiles por esencia y esfuerzo, en el cumplimiento efectivo de las
tareas de la construcción de una sociedad comunista.
Por lo mismo se hace urgente trabajar espacios desde la perspectiva de género, que puedan trascender a los espacios sociales y dar la lucha ideológica, que logren analizar y brindar una relectura a nuestra realidad, que derriben los mitos, donde se comparta real contenido y se logren expresar sentimientos acerca de la comprensión de nuestra sexualidad y se desarrolle la crítica, la indignación y la lucha en contra de la encapsulación y determinación de vivir en
base a lo esperado culturalmente.

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Brindar la rosa
en el tiempo y el espacio mágico del aire radial.
Radializarla. Irradiarla.
Regarla con la poesía, la música, los dolores
y la esperanza que guarda la tierra.
Rehacer la rosa pétalo a pétalo,
Me quiere mucho,
muchito y todo.
Blindarla en el combate. Brindarla en el amor.
Risarla con alegre rebeldía.
La rosa brindada. Espacio de los intentos.


La rosa brindada

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