jueves, 19 de junio de 2008

otro camino para superar la crisis


Desde el 11 de marzo, cuando el gobierno nacional tomó la decisión de aumentar las retenciones y hacerlas móviles en función de los precios internacionales, escaló un conflicto que ha concluido instalando una polarización política entre el gobierno y las entidades del campo. No es verdad que tengamos que aceptar a libro cerrado los argumentos y las propuestas de ambos sectores, como si no hubiera propuestas y medidas superadoras.

Detrás de las demandas de eliminación de las retenciones móviles, las entidades del campo han enarbolado un programa de liberalizació n del mercado exportador de alimentos, con el fin del acaparar el máximo posible de las rentas extraordinarias, mientras difunden el planteo ideológico que el Estado no debe meterse con los negocios privados.

Bajo la cobertura de un falso federalismo se promueve una plataforma de medidas afín a los intereses del agro-negocio y la Sociedad Rural , con el acompañamiento y la fuerza social de los pequeños productores que han quedado entrampados en un lock-out agrario que favorece a los grandes capitalistas del sector y apunta a crear las condiciones favorables a una restauración neoliberal.

Las clases propietarias y los grupos agrarios más concentrados no toleran siquiera una tibia e inconsecuente regulación estatal y distribución de renta, enarbolando sus intereses privados y su ganancia creciente por sobre la alimentación, el salario, la educación y la salud de todo el pueblo argentino. Hoy el campo acumula superganancias que no se encuentran en ninguna otra rama de la producción. Esa situación impar es la que permitió batir records año tras año, incluso a costa de desplazar de sus tierras ancestrales a los campesinos pobres del norte argentino y de las condiciones laborales precarias e irregulares de más de un millón de peones rurales.

La derecha cuestiona las retenciones móviles en tanto mecanismo regulador que permite divorciar los precios internacionales de los locales y amortiguar el impacto inflacionario de un encarecimiento de las exportaciones. El lock-out se ha transformado también en una trinchera política desde donde promueven regresivamente el retorno al período previo al 2001.

Los cacerolazos que hemos visto en la Capital y otros centros urbanos, pese a su heterogeneidad inicial, se han ido configurando en la antítesis de la rebelión del 2001, motorizados por sectores altos de la sociedad, muchos de ellos rentistas, y por la oposición de derecha que ya se había manifestado en las elecciones legislativas y en las presidenciales de octubre pasado.

La mayoría de los medios de comunicación, grandes grupos concentrados que detentan el poder comunicacional y el cuasi monopolio de la palabra y la imagen, han jugado un rol protagónico como aglutinantes de una derecha invertebrada, distorsionando la realidad, creando una atmósfera política artificial y una opinión popular ficticia.

La principal preocupación del gobierno frente al lock-out ha sido reafirmar su autoridad política frente a un desafío sectorial que rompe el equilibrio de alianzas que ha sostenido su gestión, desde el inicio se ha apoyado en el modelo sojero que ahora cuestiona. Recurrió a todas las variantes posibles: discursos agresivos y contemporizadores, amenazas y negociaciones y ha quedado políticamente debilitado. Incapacidad política y errores de implementació n técnica unificaron el campo opositor y le hicieron perder aliados naturales.

Profundizó este esquema con el consiguiente desplazamiento de productores, afectando la soberanía alimentaria, fortaleciendo los “pools” de siembra y los grupos exportadores (Dreyfus, Cargill, Nidera, Bayer…), permitiendo la escandalosa apropiación diferencial entre los impuestos pagados por los productores y lo realmente ingresado a las arcas del Estado. No casualmente estos grupos económicos no han sido casi mencionados en la crisis actual ni por el gobierno ni por las entidades del campo.

El gobierno tampoco cambió la estructura tributaria regresiva, ni adoptó ninguna iniciativa para recuperar el patrimonio nacional rematado durante el menemismo.

A pesar de las fenomenales tasas de crecimiento del actual ciclo económico, de la fuerte creación de empleo y de la recuperación salarial, persisten la segmentación y la precarización en el mercado de trabajo, se conservan muchas de las peores leyes laborales de los ’90, e incluso de la dictadura como la de los peones rurales. Al no adoptar medidas para modificar efectivamente la distribución del ingreso la brecha entre ricos y pobres continúa ensanchándose.

La políticas en curso no pueden asegurar, ni tampoco se lo proponen, la reconstrucció n de un sistema de transporte ferroviario barato y ecológicamente sustentable, aunque se proyecta un “tren bala” que nos vuelve dependientes de tecnologías que no poseemos, que es inservible para el transporte de cargas y que solo podrá ser utilizado por una elite de pasajeros de altos ingresos.

Argentina posee el raro privilegio de ser el único país que enajenó su renta petrolera y, a contrapelo de las tendencias latinoamericanas -Bolivia, Ecuador Venezuela-, no hay proyecto alguno para recuperarla, por el contrario asistimos a la profundizació n de la política menemista en materia de hidrocarburos. Lo mismo sucede con las empresas privatizadas de servicios públicos y la generación y distribución de energía. Los grupos de medios de comunicación hoy denunciados por su papel en la crisis son los mismos que ayer fueron beneficiados con la renovación de las licencias, basados en la ley de radiodifusión de la época de la última dictadura militar.

Debajo de toda la parafernalia de acusaciones cruzadas se advierten divergencias al interior del bloque de las clases dominantes: mientras los sectores agro financieros tradicionales exigen darle prioridad a un proceso de acumulación basado en la exportación de bienes primarios y son indiferentes al consumo y el mercado interno, los sectores industriales, al contrario, aspiran a liderar dicho proceso con apoyo subordinado del sector agroindustrial.

Cómo se resuelva esta disputa no resulta ocioso ni indiferente para el movimiento obrero y las clases subalternas, como tampoco lo es la intervención estatal, aún a sabiendas que lo más probable sea un acuerdo donde el modelo primario-extractivo -exportador no será modificado sustancialmente, con las consecuencias sociales y ambientales y el tipo de desarrollo que lleva implícitas, lo que exige desarrollar por parte de todo el movimiento popular, un planteo de transformaciones profundas más allá de dichos acuerdos.

No puede haber neutralidad ante la amenaza de que la derecha logre parte de sus demandas y coloque sobre la agenda futura su programa de restauración neoliberal. Una liberalizació n de las exportaciones como demandan los ruralistas y los ideólogos del establishment dispararía los precios de los alimentos con el consiguiente efecto sobre los salarios reales de los trabajadores y las condiciones de vida y existencia de las clases populares.

Rechazamos enérgica y categóricamente su chantaje y defendemos el derecho del gobierno a implementar retenciones móviles y cupos de exportación. Pero sostenemos que el curso que ha tomado hasta el día de hoy lejos de ser una palanca para iniciar un cambio efectivo del modelo, cohabita con él, favorece a los grandes propietarios y “pool” sojeros y a los grandes exportadores, mientras afecta a su propia base popular al mostrarse impotente para un control eficaz de la inflación.

Los abajo firmantes pretendemos contribuir a cambiar los ejes del debate y discutir soluciones populares efectivas para el agro.

Sin que sea una enumeración taxativa:

· Creemos necesario afectar las ganancias de los grandes propietarios, los grupos exportadores, comercializadores y “pool” de siembra, que se quedan con el grueso de los beneficios. También comenzar a discutir la nacionalizació n de varios segmentos de estos sectores

· Elaborar un plan agrario que permita organizar la producción de acuerdo a un programa racional que permita contar con alimentos baratos y de calidad para todo el pueblo. Que contemple una política de fomento a los pequeños campesinos y de garantía de sus tierras, así como medidas protectoras del ambiente y una política de estatización de los insumos de los productores medianos y pequeños y de impuestos diferenciados según el tamaño de sus exportaciones.

· Regular el comercio exterior y los precios mediante una junta nacional de granos y carnes, adoptar una clara reforma fiscal desgravando las cargas tributarias al consumo, modificando las alícuotas del impuesto inmobiliario y a las ganancias.

· Eliminación del IVA de los productos esenciales en el consumo popular y aplicación efectiva de la Ley de Abastecimiento.

· Es imperioso derogar la ley de Videla del peón rural y garantizar el blanqueo de todos los trabajadores en negro, así como garantizar la capacidad adquisitiva de los salarios para todos los trabajadores y del subsidio a los desocupados.

Con esta declaración apuntamos a que una tercera voz a favor de las mayorías populares comience a cobrar cuerpo frente a la crisis actual.

Primeras firmas:

Claudio Katz, Guillermo Almeyra, Maristella Svampa, Hugo Calello, Susana Neuhaus, Guillermo Gigliani, Alejandro Bercovich, Mabel Bellucci, Eduardo Faletty, Ezequiel Adamovsky, Claudia Korol, Clara Algranatti, Jose Seoane, Antonio Bitto, Jorge Marchini, Jorge Sanmartino, Eduardo Lucita, Bruno Fornillo, Martin Bergel, Hernan Ouviña, Diana Mauri, Ricardo Orzi, Guido Galafassi, Agustín Santella, Gustavo Robles, Emilio Taddei, Judith Feldman, Leandro Sowter, Mabel Twaites Rey, Aldo Casas, Nora Ciapponi, Antonio Por, Beatriz Morales, Claudio Pandolfi, Pablo Guillermo FRISCO, Irene Muñoz, Herman Schiller, Guillermo Caviasa, Julio Vergara, Ariel Petruccelli, Alejandro Medici, Franco Catalani, Manuel Gonzalo Navarro, Aníbal Viguera, Alberto Wiñaszki, Eduardo Gorostegui, Nicolás Lion. Meriem Choukroum, Mariano Féliz, Liliana Soto, Daniel Pereira, Octavo del Valle, Fernando Stratta, Joaquin S. Gomez, Carlos M. Herrera, Hernan Camarero, Silvana Ferreira, Omar Acha, Hernan Apazza, Agustín Nieto, Leandro Andrini, Héctor Menendez, José Luis Heller, Luis Galand, Luciano Alonso, Natalia Vega, Alejandro A. Cieri, Diego Heluani

Carlos “Perro” SantillánFabio Resino – Pte. FACTA-Coop. BAUEN, Luciana Santillán-Coord. Corriente del Pueblo Jujuy.Bloque Piquetero NacionalFrente de Trabajadores Combativos-Movimien to 29 de Mayo (FTC-Ml29), Movimiento Teresa Rodriguez La Dignidad (MTR La Dignidad ),
Unión de Trabajadores en Lucha (UTL), Movimiento Brazo Libertario (MBL), Trabajadores Ocupados y Desocupados Unidos (TODU), Movimiento Teresa Rodriguez 12 de Abril (MTR 12 de Abril).

miércoles, 18 de junio de 2008

Concentración del poder y nuevo populismo agrario




por Maristella Svampa (publicado en Crítica, 18 de junio 2008)

Es claro que 2008 poco tiene que ver con 2001, cuando la crisis fue acompañada no sólo por una grave descomposición económica y la pérdida de un sistema estable de referencias, sino también por el surgimiento de nuevas formas de solidaridad y auto-organización social. Pero no hay tiempo para las nostalgias, sino necesidad y urgencia de recolocar la mirada sobre el desarrollo de una dinámica política perversa, que alude a luchas y adversarios que, para decirlo con simple sinceridad, no nos gustan nada. No se trata solo de manifestar un desacuerdo, o de eludir las falsas oposiciones que hoy están en juego, sino de analizar posicionamientos que, a fuerza de golpes y acciones, han cobrado por ambos lados una fisonomía perturbadora y amenazante.

Resulta difícil identificarse con un gobierno que confundió el éxito de la recuperación económica, con la posibilidad de arrogarse un poder absoluto. Llama la atención la escasa versatilidad política del matrimonio presidencial y su conjunto de asesores, para entender los diferentes andariveles en los cuales se desarrolla el actual conflicto, que escaló vertiginosamente hasta llegar a alturas inimaginables. Las marcas políticas que dejó la crisis de 2001/2002 no sólo están presentes en ciertos movimientos sociales, hoy encapsulados en sus territorios y avasallados por la maquinaria asistencialista y clientelar del peronismo a través de sus múltiples organizaciones. Esas marcas del 2001 quedaron, bajo otros registros, también en la memoria de las heterogéneas clases medias, que nunca dio por cerrada o suturada la crisis de representación política abierta en aquella época, y que hoy desliza un nuevo rechazo, tanto frente a las sucesivas tentativas de cierre por decreto del conflicto, como a las formas de confrontación abierta con las cuales el gobierno respondió y asumió la lucha callejera.

No es midiendo fuerzas en la calle o en la plaza, con patotas o sin ellas, que el gobierno puede frenar la vertiginosa pérdida de legitimidad que hoy lo atraviesa y cercena la autoridad presidencial. Podemos no sorprendernos frente al rostro entre desencajado y exultante de Moreno, execrado desde los más variados sectores. ¿Pero alguien puede justificar acaso la irracionalidad del acto llevado a cabo por el expresidente Kirchner, hace unos días, cuando él también se hizo presente en la Plaza de Mayo? ¿Cómo se hace para explicar a un gobierno, que había logrado un afianzamiento de la autoridad presidencial, al costo de una concentración altísima del poder, que en la Argentina hay muchos ciudadanos, que sin ser golpistas ni mucho menos articular discursos emancipadores, hoy están demandando una distribución más democrática del poder político? ¿Si hasta ciertos periodistas de Página 12 consustanciados con el gobierno, a quienes poco podría atribuírseles el mote de golpistas o procampestres, están solicitando una apertura del juego, no solo en términos de redistribución de la riqueza y discusión de los modelos socio-económicos vigentes, sino también de redistribución del poder político?

Pero así como es imposible asistir a una Plaza convocada por el gobierno, viciada en su misma lógica de acción como en sus objetivos (afirmación de un poder concentrado); también resulta a todas luces imposible identificarse con esas esquinas donde hoy resuenan las cacerolas ni con esas rutas mil veces cortadas; como conjunto de acciones en las cuales se entreveran sectores sociales heterogéneos con los mas diversos intereses corporativos y políticos. No voy a hablar de los grandes propietarios o de los socios centrales del nuevo modelo agrario, cuyos intereses económicos y políticos son absolutamente diáfanos. Me interesa, sobre todo, hablar de la forma que está adoptando el reclamo de los pequeños productores, muchos de los cuales pertenecen a esas clases medias que durante años atravesaron el umbral de la nueva pobreza, a medida que las sucesivas políticas liquidaban las economías regionales en nombre de la eficiencia y la modernización.

Entiendo que ese campo profundo, al que muchos intelectuales iluminados menosprecian y poco conocen, el de los pequeños propietarios, alberga un conjunto de sobrevivientes que se aferró al nuevo modelo agrario como a una tabla de salvación, sin medir ni importarle las consecuencias futuras. Entiendo que ese campo encuentre en las actuales movilizaciones la posibilidad de un inédito proceso de construcción y afianzamiento identitario. Entiendo que ese campo encuentre en De Angelis, un referente insoslayable, capaz de desarrollar una verborragia visceral, rápido conocedor de liturgias mediáticas y manejos de asamblea, que llegan (en vivo y en directo) a la sensibilidad de estos sectores. Creo que es insuficiente ver en De Angelis solo un referente coyuntural catapultado al centro de la escena por una serie de torpezas y errores políticos del gobierno. De Angelis expresa en profundidad la ideología pragmática de los pequeños y medianos productores, pues es alguien que no entiende de contradicciones: puede ser miembro activo de la asamblea ambientalista de Gualeguaychú, y al mismo tiempo, defender a rajatabla el modelo sojero, sin detenerse en la oposición flagrante que expresan ambos posicionamientos. Puede compartir espacios con un militante maoísta en la sociedad rural de su provincia, y mostrarse a la vez estratégicamente orgánico y auténticamente díscolo en relación con sus aliados poderosos del campo, sin que esto signifique poner en jaque su estilo político de liderazgo o su forma de hacer política.

Todos estos componentes están ausentes en Buzzi (así, con doble zeta, como a él le gusta), quien proviene de una historia en la cual se cruzan luchas y tradiciones políticas e ideológicas claras, y al que seguramente lo acosará el remordimiento de haber establecido una alianza con los grandes propietarios agrarios, contribuyendo a generar la peor crisis del gobierno de los Kirchner, a quien tanto defendía hasta no hace mucho tiempo. Buzzi entiende de contradicciones pero las elude con mala fe. En cambio, De Angelis es pura fenomenología asamblearia: ahí, en la ruta, y frente al vértigo de las cámaras, él verdaderamente es él.

Probablemente estemos frente al surgimiento de un nuevo populismo agrario, donde, más allá de las alianzas del momento, no falta la oposición entre “el pequeño” y el “poderoso”, ni por sobre todo las críticas a un gobierno omnímodo y una clase política recurrentemente corrupta y autocentrada. Un nuevo populismo que exhibe su listado de verdades inmediatas, en donde la aparente transparencia y la legitimidad del reclamo asume, sin mediaciones algunas, la figura de la totalidad. Un populismo agrario que no realiza discriminaciones ideológicas, lo cual significa precisamente adoptar una ideología de desprecio hacia las ideologías, que dadas las alianzas sociales en curso, no puede sino encaminarse hacia lo que Ernesto Laclau llamaba hace décadas, si mal no recuerdo, el populismo de las clases dominadas, pero al servicio de las clases dominantes.

Boaventura de Sousa Santos afirma que en las últimas décadas asistimos a una reducción de la figura de la democracia, identificada sin más con la democracia liberal y representativa. Lo dice con una frase que siempre me gusta citar: “Hemos perdido demodiversidad”. A través de la acción colectiva, diferentes movimientos sociales latinoamericanos contestaron esta reducción, desarrollando otras formas de acción y deliberación, ligadas a la democracia directa. En el marco de esas movilizaciones cobró centralidad la forma asamblea, como nuevo paradigma de la política desde abajo. Pero la forma asamblea está lejos de ser unívoca, pues su expansión no está vinculada necesariamente con una definición “sustancial” de la democracia, o para decirlo en términos más contemporáneos, con un proyecto de corte emancipatorio. Desde esta perspectiva, lejos estamos de aquellas experiencias ligadas al ideario revolucionario (la Comuna, el consejismo obrero), cuya discusión pueblan bibliotecas enteras del pensamiento de las izquierdas. Así, la realidad que hoy afrontamos requiere el reconocimiento de que estamos frente a la generalización de una forma que apunta primordialmente a la defensa -y desarrollo de la participación, producida y alimentada desde abajo. De ahí sus potencialidades, cuando ésta aparece asociada un horizonte político radical e instituyente, pero también sus límites y posibles distorsiones, cuando ésta deviene una institución en sí misma, niega explícitamente la existencia de un discurso político-ideológico, pero de facto, puede adoptar las formas más perversas del pragmatismo.

domingo, 8 de junio de 2008

Plataforma de Mujeres artistas CONTRA la VIOLENCIA de género en EspañA

La muerte de Ana Orantes, en 1997, fue un revulsivo para el Estado Español y quizá, para alguna parte del mundo: el ex-marido la roció con gasolina y la quemó viva tras haber aparecido en un programa de televisión denunciando los malos tratos. La realidad de la violencia contra las mujeres se mostró con toda su crudeza para toda la ciudadanía y los medios de comunicación.

La artista española Cristina del Valle llevaba tiempo intentando articular y darle forma a la idea de crear una organización compuesta por mujeres de los diferentes ámbitos artísticos y culturales y después de una reunión, en la que congregó a muchas de sus colegas de profesión, entre las que se encontraban Marta y Marilia (Ella baila Sola, Malú, Mary Ángeles (Camela), Aurora Beltrán (Tahúres Zurdos), Pastora Soler, Soledad Jiménez (Presuntos Implicados); sintiéndose responsables de un público que las seguía; de su acceso a los medios de comunicación y sobre todo de su condición de mujeres, decidieron, después de compartir sus experiencias; su forma de analizar la sociedad; incluso su propia discriminación en un mundo de la música, sumar fuerzas todas juntas. Tomaron conciencia colectiva, aunque algunas ya llevaban años trabajando con organizaciones de mujeres. Conocieron de cerca las casas de acogida para mujeres maltratadas, lugares en las que algunas habían pasado su infancia; el sufrimiento de las mismas; compartieron terapias, comidas, conversaciones y compromisos con las mujeres.
De la unión de todas, nació la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Género.
La/os invito a visitar la página web de la plataforma entrando a esta dirección:

La mirada poética de Julia Cameron





La primera mujer destacada y reconocida por sus retratos fue Julia Margaret Cameron (1815, Calcuta, India -Londres- 1879,Ceilán).




Ella inició su trabajo fotográfico a los 48 años de edad. Fue autodidacta y, varios años después, admirada más por pintores y artistas que por fotógrafos, ya que éstos consideraban que su calidad era menor dado que no aprovechaba las ventajas técnicas de la cámara, como la nitidez; pero a ella le importaba lo estético sobre lo técnico. Julia buscaba más una expresión
poética que realista. Sus modelos servían para crear personajes y sensaciones. El gusto por la poesía y la pasión por la contemplación pictórica llevaron a Julia Margaret Cameron a sintetizar estas tres actividades en los retratos que ella construía y que despreciaban los cánones fríos de la técnica de sus contemporáneos.


Julia deseaba mostrar el alma de sus personajes y si para hacerlo era necesario sacarlos fuera de foco, con luces suaves o duras, con telas y miradas lánguidas —si para ello requería de romper con el realismo fotográfico y acercarse a las imágenes pictóricas— así lo hacía, ya que de esa manera sacaba alma a sus personajes, dotaba a la reproducción de un ambiente poético, pictórico extraordinario.

PuBliCAciones de MUjeRes en el siGLo XIX despertar de una mirada

El Día del Periodista, ustedes quizá lo saben, fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas. El 7 de junio de 1810 Mariano Moreno fundó la "Gazeta de Buenos Ayres", primer periódico de la etapa independentista argentina.
La Primera Junta indicó por decreto su fundación por ser necesario anunciar al público los actos oficiales y las noticias exteriores y locales.
Sus primeros redactores fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.
Qué poco se recuerda a las mujeres, cuando hablamos de periodismo.
Es Leni González, periodista, precisamente, quien escribió hace unos años una nota sobre Publicaciones de mujeres en el siglo XIX Periodismo femenino: despertar de una mirada, que hemos guardado cuidadosamente para compartirla en la rosa brindada…


¿Por qué las señoras del país no hemos de tomar alguna parte en los útiles trabajos de U.?. (firmado por "La amante de su patria", en El Telégrafo Mercantil, 1801).

La historia de la participación de la mujer en el periodismo aún falta escribirse. Seguir este consejo, que pertenece a la investigadora norteamericana Janet Greenberg, implicaría reelaborar el conjunto de la historia de la cultura en Latinoamérica, ya que en la región fue la forma clave en que las mujeres participaron en el diálogo público, en contraste con las hermanas del norte que usaron su herencia protestante y el precedente del abolicionismo para reclamar el acceso a la vida más allá de las tareas domésticas.

En la Argentina, es a comienzos del siglo XIX en que pueden encontrarse los primeros testimonios de las inquietudes intelectuales femeninas, según la recopilación y el análisis de las historiadoras Lily Sosa de Newton, Patricia de los Heros de Müller y Francine Masiello. La Aljaba, en 1830, La Camelia, en 1852 y Album de señoritas, en 1854. representan las muestras iniciáticas de la participación de la mujer en la vida cultural y cívica en la Gran Aldea del Río de la Plata. Y de sus dificultades para conseguirla.

La pionera

Sin duda, la perspectiva histórica permite valorar la aparición de La Aljaba como un hecho revolucionario. Sin embargo, en aquella época tuvo un aguafiestas llamado La Argentina, la primera revista pretendidamente escrita para mujeres pero no por ellas. Su autor y director Manuel Irigoyen, redactor de la Gaceta Mercantil y convencido difusor del credo federal, es el hombre designado por el gobernador de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas para la proselitista misión de ganarse la adhesión de las esposas y novias para que éstas convenzan a sus hombres de la necesidad de un gobierno federal. Aunque desde el primer número, los primeros días de noviembre de 1830, el principal objetivo de La Argentina es político, se disfraza de periódico femenino con secciones de moda y belleza, poesía y cuentos. En sus consejos, recomienda a las mujere imitar al hombre en su mejor control de las pasiones"haciendo que la razón pese más que todas nuestras afecciones". Señoras y señoritas debías ser moderadas y especialmente, casamenteras. Los hombres solteros sueltos son peligrosos ya que tienen menos responsabilidades familiares y sufren más tentaciones para levantarse contra el gobierno, por lo tanto es misión fundamental buscar marido. Pero esta voz pronto iba a encontrar la otra campana. "Nos libraremos de las injusticia de los demás hombres solamente cuando no existamos entre ellos".

Después del título, en la bajada, aparece esta frase que define a La Aljaba. Dedicada al bello sêxo Argentino, auténticamente el primer periódico femenino que vio la calle el 16 de noviembre, a dos semanas de la aparición de La Argentina. Su creadora y redactora es una maestra y poeta nacida en Montevideo el 18 de octubre de 1787, Petrona Rosende de Sierra, a quien puede considerarse la primera periodista argentina. Desde el principio, Petrona deja sentado cuáles serán los temas preferidos: la juventud, la educación, la amistad, la moda y los acontecimientos sociales. "No se hablará de la guerra", escribió para diferenciarse de su competidora.

En la búsqueda de una posición más elevada para la mujer, trata con énfasis el tema de la educación de las hijas, para que las madres se ocupen personalmente y no la dejen en manos de tutores. "Entre los infinitos daños graves que nos causaron nuestros tiranos opresores, debe contarse, sin duda alguna, como el de mayor y de más trascendencia á toda la América, el gran sistema que habían adoptado sobre la adopción de ambos sexos, en particular y en general: pero donde más resaltaba su oposición era sobre las hijas: ellos las prohibían hasta saber conocer las letras del alfabeto: decían con la elocuencia de sus más fuertes razones que las mujeres que sabían leer y escribir eran las que se perdían...¿Puede un hombre manifestar de un mejor modo de estupidez?...¡Casi parece imposible que un racional se esprese tan toscamente!!!", expresa Petrona el 23 de noviembre. Se publicaba dos veces por semana y salieron 18 números. No pudo soportar los ataques de los otros periódicos que juzgaron sospechosa a esta publicación cuya autora nunca se dio a conocer.

Si bien cuando surgió, La Argentina felicitó a La Aljaba por su nacimiento, a menos de un mes ya había cambiado de opinión: "Hermanos legos: por vuestro lenguaje altisonante hemos conocido que no pertenecéis a este mundo y con gente de la otra vida no queremos tener negocios. Seguid con vuestra jerga y dejadnos tranquilas que con nadie queremos guerra. Hemos oído vuestros sermones y no nos hemos convertido. Continuad predicando que con el tiempo todo se consigue menos lo que vosotros solicitáis".

La relación se fue volviendo muy tensa e Irigoyen acusó a La Aljaba de plagiar un soneto. El cierre se precipitó en enero de 1831 y en una última carta, calificó a los autores de La Argentina de "ser machos sin haberlo merecido". Irigoyen se reconoció responsable de la muerte de La Aljaba y después de dar el pésame, ironizó: "¿Quién podría imaginar que la crítica de un soneto pudiese ocasionar tantos estragos en un corazón tan cándido?". El "cándido corazón" buscó consuelo en Montevideo y se refugió en la poesía y la docencia.

La polémica

Dos décadas pasaron hasta que volviera a emerger una nueva propuesta femenina. La caída de Juan Manuel de Rosas en 1852 provocó que algunas mujeres, dedicadas por lo general a la enseñanza, se lanzaron a publicar revistas literarias y libros. El 11 de abril de 1852 aparece La Camelia, revista de 4 páginas que salía tres veces por semana, escrita por un grupo de mujeres que firman "las redactoras" o con seudónimos y que tienen a su frente a Rosa Guerra, educadora y escritora nacida en Buenos Aires en fecha desconocida, autora de novelas como Lucía Miranda -sobre el drama de la conquista del Río de la Plata- y que colaboró en los diarios La Tribuna y La Nación Argentina con el seudónimo de Cecilia.

En La Camelia, junto al dibujo de la balanza en la página frontal, aparece el lema Libertad! No licencia: igualdad entre ambos secsos. Con la revista buscan retar a los hombres arrojando el guante "y esperan que lo recojan si son osados". El tono es abiertamente provocativo: "Séanos permitido...dar otro apretón de mano a los redactores de los Debates y dirigir una sonrisita de especial benevolencia al Señor Mitre, y para que este caballero a quien somos desconocidas, no vaya a creerse víctima de una mistificación ponemos en su conocimiento que: sin ser niñas ni bonitas, no somos viejas ni feas".

En la sección Editorial, pueden leerse sus quejas argumentadas con precursoras ideas sobre la igualdad de derechos: "Nosotras abogaremos con fuego por las franquicias que se nos deben; pero sin traspasar los límites que la misma naturaleza parece habernos prescripto: no caeremos en el desacuerdo de pretender tomar batallones, ni escuadrones de mugeres, cuando mas las impulsaremos a que se enrolen en la Guardia Nacional, pero de ningún modo transigiremos con las demasías de los hombres; entramos en una era de Libertad y no hay derecho alguno que nos escluya de ella", escribe en su primer número.

En la sección Variedades, presenta cuentos por entregas. En Correspondencia, establece diálogo y discusión con las lectoras y hasta algunos lectores. También se ocupa de Modas pero con una singular visión: "No vaya a creerse que bajo este epígrafe pensamos en detallar todas las puerilidades que se llaman Modas, de ningún modo. Aunque mugeres y por tanto amantes de las modas, somos bastante sensatas para pasar por alto esas pequeñeces, mucho mas cuando abundan figurines.

Nuestro artículo tiene una tendencia moral, por que estamos en la inteligencia que esta Señora Da". Pero el tono y las ideas defendidas por La Camelia resultan demasiado provocadoras y la crítica no la perdonó, ensañándose con alardes de cinismo como en el periódico burlesco El Padre Castañeta, dirigido por Miguel Navarro Viola: No faltará quien exclame/ leyéndoos: ¡hábil pluma!/ y hasta habrá tal vez alguno/ que porque sois periodistas/ os llame mujeres públicas/ por llamaros publicistas.

La respuesta abrió un retrueque acalorado entre las dos revistas: "Sin ser mujeres públicas ni publicistas hemos creído en estos momentos de libertad poder alzar nuestra voz para reclamar los derechos de igualdad entre ambos sexos...si somos ante el motor de la creación iguales, si tenemos el mismo fin, ¿cómo los hombres pueden juzgarse con derecho a supremacía?", contesta La Camelia. Sin apoyo para soportar los ataques, el 11 de mayo cerró sus puertas, después de 31 números. Una semana antes, la editora se había visto forzada a negar su participación en la revista en el diario Los Debates. La empresa quedó, inesperadamente, inconclusa, y Rosa comenzó a dedicarse principalmente a la literatura. Muere en Buenos Aires en 1864, el mismo año en que publica el libro de poesías Desahogos del corazón.

La educadora

El Album de señoritas, periódico de literatura, modas, bellas Artes y teatros, fue creado el 1º de enero de 1854 por una mujer con formación intelectual excepcional para la época, Juana Paula Manso. Diez años antes había fundado O Jornal de Señoras mientras vivía en Brasil, donde se había casado con el violinista portugués Francisco de Saa Noroña. Abandonada por su marido, volvió a Buenos Aires con sus dos hijas en 1853. Porteña, nació el 26 de junio de 1819 y sus padres se ocuparon especialmente de su educación. La familia tuvo que emigrar a Montevideo por razones políticas y allí Juana comenzó su carrera como maestra.

En Río de Janeiro, además del periódico, escribió dos novelas: Los misterios del Plata, de tono antirosista y La familia del Comendador, de denuncia social en el ambiente brasileño. El año 1854 se abre como "la promesa del comienzo de la difícil tarea que voy a emprender al volver después de 20 años al país: la de buscar una patria donde la inteligencia de la mujer no sea considerada un delito, donde su pensamiento no se considere un crimen".

Por eso, en el Album...explica a las mujeres y las actualiza en debates de la época como la homeopatía, la psicología, el magnetismo y nociones de filosofía. Pero además de resaltar la importancia de la educación, la ubica en su perspectiva de clase: "Las clases altas y abastadas, con mas facilidad sacuden el dominio del error, su ilustración es fácil: mas, esa clase pobre, sumida en el barbarismo o la prostitución, esa no se arrancará de ese estado sino con mas trabajo y perseverancia", escribe.

Si bien toma ejemplos de Europa y los Estados Unidos, cree fundamental un reconocimiento de lo nativo, de los valores americanos propios y con este objetivo, narra historias de viajes por el continente americano para que las lectoras aprendan sobre su territorio. Juana se había presentado con nombre y apellido como redactora y propietaria del periódico que, como todos entonces, se vendía por suscripción y en la imprenta. Para poder pagar el papel y la impresión se vio obligada a sumar a sus tareas de maestra particular, el de profesora de francés, inglés e italiano. Al problema económico y la falta de apoyo de las lectoras, se agregaba que era protestante y criticaba a los católicos.

Su artículo Libertad de conciencia del 12 de febrero precipitó el fin: "No provoqueis la lucha, porque sereis vencidos! Sí, respetad la libertad de conciencia, dejad la herejía en la tumba de donde no hay poder humano que la saque para hacerla revivir, porque ya no hay mas Santa Alianza de papas, cardenales y reyes, delincuentes todos! Ya no hay Cruzada Albigense posible en este siglo", argumenta. A los cinco días, sin ningún respaldo, Manso dio por terminado su intento de avanzada ("mi querido hijo cuya muerte prematura es para su madre una decepción") que apenas alcanzó a 8 números. "No fue voluntad la que me faltó", confiesa en la despedida del último ejemplar.

Poco después, Domingo Faustino Sarmiento le encargó la dirección de una escuela mixta, además de colaborar en la publicación --creada por el ex presidente-- los Anales de Educación Común, que Juana llegó a liderar en su segunda etapa, a pesar de todos los ataques en su contra. En 1871, fue nombrada miembro de la Comisión Nacional de Escuelas.

Falleció en Buenos Aires en 1875 y, como se le negó la sepultura en el cementerio de la Capital, fue enterrada en el de disidentes. El perdón oficial llegó cuarenta años más tarde: recién en 1915 sus restos fueron depositados en la Chacarita. Para esa época, muchos diarios socialistas y anarquistas eran escritos por mujeres y la pregunta sobre su destino y su lugar en la sociedad continuaría generando, como hasta hoy, más pasiones que debates en serio. Leni Gonzalez

MujErEs En El pEriOdismO siglo XIX (ana maría zancada)

"Un hombre y una mujer son siempre diferentes, lo que se discute no es la diferencia, sino las consecuencias sociales de esa diferencia" Cristina Peri Rossi



Heredando la costumbre española, la preparación de la mujer estaba sujeta a la autoridad del padre, del marido, del hermano varón. Estaban excluidas de la vida pública, recluidas al ámbito doméstico. La educación de las niñas se reducía a nociones de lectura y escritura, sólo para leer oraciones, y bordado y costura.

El convento era el lugar ideal para la formación de la hija mujer como preparación previa a un buen matrimonio, en la mayoría de los casos ventajoso para la familia. Las más afortunadas pertenecientes a familias acomodadas habían gozado de la formación impartida por institutrices.

Pero precisamente en este nivel social, algunas mujeres comenzaron a disfrutar de la lectura de las bibliotecas existentes en los hogares que -por supuesto- pertenecían al mundo masculino. El paso del siglo XIX al XX significó un cambio marcado en las corrientes del pensamiento que la madre Europa iría trasvasando a sus hijos americanos.

Así, calladamente al principio, luego no tanto, irán apareciendo las mujeres librepensadoras, republicanas o anarquistas que pretendían ser escuchadas. Y, lentamente, la mujer descubre que el periodismo puede ser una importante tribuna desde la que pueda hacer oír su voz. A través de él consiguieron llamar la atención sobre el voto femenino, los derechos civiles de la mujer y el niño o los derechos en el campo laboral.

En el viejo continente

En España, Emilia Pardo Bazán, (1851-1921), no solamente buscaba satisfacer su ego dando a conocer novelas y relatos, sino que bregaba por mejorar la condición de la educación impartida a las jóvenes. Sus artículos fueron publicados en los principales periódicos madrileños, denunciando en forma permanente que millones de mujeres españolas no sabían ni leer ni escribir.

Junto a Concepción Arenal participaron en el Congreso Pedagógico que tuvo lugar en Madrid en 1892, oponiéndose a la teoría de la supuesta inferioridad intelectual de la mujer, basándose en la diferencias orgánicas de uno y otro sexo.

Precisamente Concepción Arenal, (1820-1893), gallega de nacimiento, luchó denodadamente por elevar la dignidad de la mujer dentro de la sociedad. Lectora incansable, aprendió sola el italiano y el francés, y comenzó a publicar sus ideas a través de artículos periodísticos en diarios de la época.

El huracán americano

No hace mucho, en otra nota, mencionaba a las que demostrando un auténtico coraje, empuñaron las armas y compartieron con el hombre las penurias del campo de batalla. Pero existieron las otras, las que utilizaron la prensa escrita para difundir las ideas que sentían bullir en sus conciencias, sabedoras de la necesidad de cambiar una realidad que las asfixiaba.

Muchos de estos escritos fueron borrados de la memoria, pero en su momento agitaron las tranquilas aguas de una burguesía que no perdonaba transgresiones.

En el siglo XIX, la mujer intelectual no era muy bien vista. Pero las transgresoras estaban allí, prestas para romper el cerco.

Juana Manuela Gorriti fue una de las figuras emblemáticas del siglo XIX. Desde muy joven conoció los intrincados vericuetos de la política y el amargo sabor de la soledad en el destierro.

Su obra incluye artículos periodísticos, así como novelas, cuentos, relatos de viajes y crónicas. Mujer independiente y valerosa, recorrió Chile, Argentina, Paraguay, Perú, y hasta se animó a incursionar en el santuario femenino de la cocina. La publicación de "La cocina española antigua", de su contemporánea Pardo Bazán, apresuró la publicación en Buenos Aires de su "Cocina ecléctica".

En Buenos Aires también

Pero dejando de lado las consagradas, merecen ser recordadas las audaces pioneras de un periodismo femenino en ciernes que se atrevió a ver la luz en pleno gobierno de Juan Manuel de Rosas.

Allá por 1830, Petrona Rosende Sierra, considerada la primera periodista argentina -a pesar de haber nacido en Montevideo-, publica La Aljaba, tomado el nombre como sinónimo de carcaj, como lo sugiere Auza, desde donde se dispararían las flechas cargadas de sugerencias para mejorar la educación de las mujeres, aunque su objetivo estaba explícito en las rimas publicadas: "No aplaudida; porque en ello/ no está su ambición fijada. Ahora aspira a ser leída/ y en otro tiempo apreciada".

Esta desconocida Petrona no soñaba con que, al pasar el tiempo, figuraría como verdadera pionera en las rudas lides de la tinta y el papel, en el Río de la Plata.

La Aljaba aparecía dos veces por semana, comenzó en noviembre y el último ejemplar, luego de dieciocho, apareció en enero de 1831.

Hubo que esperar hasta 1852 para encontrar un intento similar que se dio en La Camelia, que vió la luz el 11 de abril con un total de 30 números. Su espíritu femenino, más que feminista, se revelaba en estos versos, de autora desconocida, aparecidos en uno de sus últimos ejemplares: "Siendo flor/ se puede vivir sin olor./ Siendo mujer no se puede vivir sin amor".

Las que vinieron

Pero el camino ya estaba señalado, y la masculina redacción profanada con el fru-fru de las femeninas faldas que osaban mancillar el sacrosanto refugio.

La presencia de autoras en las páginas que siguieron dejaron de ser un motivo de curiosidad o escándalo, aunque muchas prefirieron el uso de seudónimos, como fue el caso de Eduarda Mansilla o Emma de la Barra de Llanos, aunque siempre volvemos a las dolientes reflexiones de la brava Juana Manso (ver recuadro): "Mis títulos a tan arduas empresas son haber sufrido mucho, el sufrimiento es un buen maestro; haber leído mucho, haber pensado mucho y haber visto mucho".

En noviembre de 1877, Juana Manuela Gorriti da vida a La Alborada del Plata, con una meta americanista. Cuando Juana Manuela tiene que ausentarse del país, toma la dirección la escritora Josefina Pelliza de Sagasta, hasta su último número en mayo de 1878, para renacer en enero de 1880 bajo la redacción de Lola Larrosa, periodista que había colaborado en la primera etapa de la revista.

Pero terminando el siglo aparece El Búcaro Americano, dirigido por la escritora peruana residente en Buenos Aires, Clorinda Matto de Turner, órgano de expresión femenina que sale el 1 de febrero de 1896. Se publican 65 números hasta mayo de 1908: "Una revista nacida al calor de generosos ideales a favor del mejoramiento intelectual de la mujer americana".

Como lo expresa la profesora Molinari en una publicación sobre Matto de Turner, la tarea de la autora, más que una lucha ideológica en defensa de los derechos políticos de la mujer, era hacia la denuncia y la reivindicación social y laboral. Tema que comenzaba a preocupar ya a nuestras ilustres antecesoras y que se vería magníficamente representado en las voces que fueron surgiendo desde comienzos del siglo XX, que no en vano fue llamado el siglo de las mujeres.

Iconos de la lucha reivindicativa fueron Carolina Muzzilli, Alicia Moreau, Julieta Lanteri, Gabriela LaperriŽre, todas aquellas que surgieron al amparo de las nuevas ideas llegadas de la mano del anarquismo y el socialismo que, como un huracán, sacudió los cimientos anquilosados de una sociedad que se volvía mustia de aspiraciones y conquistas.

Equivocadas o no, defendieron con ahínco sus ideas, sufrieron postergaciones, cárcel y ostracismo, pero abrieron un camino que no tuvo retorno y que de una u otra manera se venía gestando a través del tiempo.

Nuestro sentido homenaje a todas las que hicieron posible un hoy que es realidad ahora, pero que ellas soñaron como una dorada utopía que llevó tiempo concretar.

Bibliografía:- Mujeres en la Historia de España - Planeta 2000.-- Dicc. Biográfico de Ms. Argentinas - L.S.de Newton - Plus Ultra - 1986.-- Periodismo y Feminismo en la Argentina - Néstor T.Auza - Emecé 1988.-- La mitad invisible de la Historia - Luis Vitale - Sudam.Planeta - 1987.-- Mujeres y Cultura en la Arg. Del S.XIX - Lea Fletcher - Seminaria Edt. 1994.-- Mujeres, historia y cultura - Grupo de estudios sobre la crítica - Municipalidad de Mendoza- 1997

La magnífica fea JUANA MANSO


No es posible un recuerdo para las pioneras sin mencionar a una extraordinaria mujer, que marcó un antes y un después en el protagonismo de la mujer americana.

Juana Manso fue excepcional, poco agraciada físicamente -como si eso importara-, pero dotada de una inteligencia y una voluntad a prueba de contratiempos. Fue maestra, educadora y escritora, reclamando como mujer el lugar que su capacidad merecía.

Comprendió que el periodismo podía ser una tribuna a través de la cual su mensaje fuese escuchado por muchos, cual tierra fecunda donde germinara la buena semilla.

El 1º de enero de 1854, su afán de progreso lanza a la consideración pública su Album de Señoritas, periódico de Literatura, Modas, Bellas Artes y Teatro, y para evitar confusiones: "Redactora y propietaria: Juana Paula Manso de Noroñha" (no entendemos aún porqué siendo un espíritu libertario, insiste en el "de", a pesar de haber sido abandonada por su ingrato marido).
Muy poco duró el sueño de la aguerrida Juana. El 17 de febrero, en el último número, la directora escribía el "epitafio de la muerte prematura de ese querido hijo".

DAMA De La Camelia

Rosa Guerra había nacido en Buenos Aires, en fecha no conocida, como consigna Sosa de Newton.
Se desenvolvía dentro del ámbito de la educación cuando funda en 1852 el periódico La Camelia, con una redacción exclusivamente femenina.

Libertad Por la igualdad

El lema de La Camelia era "Libertad y no licencia: igualdad entre ambos sexos".
Rosa Guerra tuvo que soportar la burla de muchos colegas, que recibieron su aparición con cuartetas de marcado cuño machista y despectivo: "Y hasta había tal vez algunos/ Que por que sois periodistas/ Os llamen mujeres públicas/ Por llamaros publicistas", decían.

Respuesta Contra la ofensa

Desde La Camelia, las redactoras responden con altura a las burlas; "íQué fatalidad es la de ser mujer! Si tiene entendimiento es preciso que lo oculte, que deje sin cultivar su talento y que siga su rutina que no le permite salir de la esfera que una envejecida costumbre le ha prefijado".
Amargura, resignación y una segura obstinación en seguir el camino que ya abierto no abandonarán jamás.

El periodismo femenino en el siglo diecinueve - 7 de Junio: Día del Periodista. (publicado en el diario El Litoral) - texto de Ana María Zancada

jueves, 5 de junio de 2008

La mUertE nAtuRAl de MarULAnda

por César Jerez/Agencia Prensa Rural prensarural@gmail.com

La historia reciente de Colombia ha sido la historia de su vida.

Dicen que Marulanda nunca conoció el mar, no le alcanzó el tiempo. El albur de la guerra y la añorada por sus enemigos muerte violenta del guerrillero, lo llevaron en la dirección geográfica contraria, a la altura del páramo, a los ríos gruesos y a la espesura de la selva.

Cuentan que cuando Marulanda se enguerrilleró con los liberales junto a catorce de sus primos no sabía leer ni escribir. No había escuelas ni maestros. Como no las hay todavía por el mudo rural en el que transcurre la guerrilla. Se puede leer en alguna de las pocas entrevistas que concedió que su sueño infantil era ser un campesino como lo fueron en su familia.

La historia de un país con una enorme capacidad para recrear la muerte y la violencia promovida por el mal gobierno convirtieron a Pedro Antonio Marín en Manuel Marulanda, transformaron a un campesino en un guerrero trashumante, a un liberal en comunista y a una persona sin educación formal en un dirigente político capaz de fundar una guerrilla, además, en un geógrafo de a pie, que sin embargo no conoció físicamente el Caribe o el Pacífico.

La historia reciente de Colombia ha sido la historia de su vida. Los que lo odiaron se dedicaron toda su existencia a rumiar su anhelada muerte mientras se morían ellos mismos en la espera; los que lo aman se han dedicado a narrar su vida impenetrable para la muerte, sus proezas de combatiente, su sueño de una nueva Colombia, hasta convertirlo en un mito legendario. Bandido para unos. La revolucionaria esperanza para otros.

Mientras se moría de muerte natural el ruido de la guerra atronaba la montaña. 526 granadas de mortero y 114 bombardeos aéreos eran lanzados sobre su presunto paradero, según el comandante de las fuerzas militares. Nunca le pegaron un tiro.

Se murió de viejo, tal vez en el momento menos oportuno para las FARC, cuando la guerrilla encaja una cadena de duros golpes y la noticia de su muerte le baja decibeles al escándalo del poder mafioso en Colombia. Ahora buscan su cadáver por entre la selva para verificarle las heridas mortales y tratar de ganar algo más en esta guerra.

Pero como escribió Arturo Alape, tal vez la persona de afuera de las FARC que más conoció a Marulanda, refiriéndose a los códigos que enmarcaron la persecución contra el alzado en armas: “La muerte natural del perseguido sería un duro golpe en el corazón del perseguidor, al tocar las sensibles fibras de su odio acumulado, y dejar sin argumentos su razón de ser, porque se le ha escapado la víctima como se escapa el polvo entre las manos…Ese ciclo fatal de perseguidor - perseguido…, tiene en el rostro de la muerte natural, su más terrible enemigo…El signo de la persecución de la muerte en la vida del otro, ha sido herida, cicatriz, tatuaje sobre la geografía y el cuerpo de la reciente historia de Colombia. ¿Cuándo terminará este ciclo? La respuesta está en la sangré que fluye en la vida del hombre.”

En una de sus últimas apariciones en televisión, un periodista le pregunta al veterano combatiente sobre la humanización de la guerra. La respuesta fue una síntesis filosófica que refleja la visión del guerrero circunstancial: “¿dígame usted, qué guerra es humana?, la guerra no hay que humanizarla, hay que acabarla".


miércoles, 28 de mayo de 2008

DesmerCANtiliZAr el pErioDISmo



Periodismo siglo XXI: del acta diurna urbis a Internet


Rafael de Águila • La Habana (tomado de La Jiribilla, revista de cultura cubana)


Han transcurrido más de dos milenios desde que Cayo Julio César ordenara publicar el Acta Diurna. Corría el año 59 a.n.e. y el romano que pulverizara las bases mismas de la República hizo publicar la primera de las crónicas diarias. El acta diurna, commentaria Senatus hacía públicos los hechos del Senado; el acta diurna urbis lo acaecido en las asambleas populares, los tribunales, los nacimientos, muertes, matrimonios y divorcios. Cayo Julio César, desde luego, dígase claramente, inauguró la era del periodismo occidental llevado por el empuje de sus más rotundos intereses personales y políticos. Muchas han sido las lluvias y las aguas desde entonces.1 Entre el Foro romano, lugar de cita diaria de miles de ciudadanos de la Roma antigua y ese otro Foro, cita diaria de millones de humanos, que es la Red de Redes, median más de 20 siglos. Tecnología e intereses parecen ser los elementos que desde los inicios han marcado con huella indeleble el derrotero y la historia misma del periodismo. La flamante y cada vez más asombrosa tecnología del siglo XXI ha multiplicado ad infinitum el acta diurna cesariana; los intereses de los nuevos césares, sin embargo, están ahí, intactos, infinitamente multiplicados.

El corpus: periodismo y tecnología

La tecnología ha resultado el cuerpo mismo que ha llevado sobre su piel cada una de las letras que el periodismo ha transmitido a los humanos. Fue la tecnología la que posibilitó el dominio del papiro, del pergamino, fue la tecnología la que más tarde condujo al dominio del papel, reto ineludible lo fue la obtención barata y fácil de este soporte. Lo anterior abrió las puertas hacia el sacro altar que Gutenberg había erigido en 1450, la imprenta, una de las creaciones de mayor impacto en los dos últimos milenios.2 La palabra escrita alcanzaría todos los sitios, urbi et orbi, comenzaban a no importar las fronteras, los hombres podrían leer cuanto se imprimiera. La premisa: saber leer, y, desde luego, tener el peculio necesario para, una vez en posesión del arte de la lectura, lograr ejercerlo. Ah, sí, el dinero, no olvidemos el dinero; el mismísimo Gutenberg debe, en aras de hacer realidad su invento, pedirlo prestado a Juan Fust, un prestamista al que se ve obligado a reconocer como socio. Johannes Gutenberg, el alemán que nos legara la imprenta, acabó sus días arruinado. Modernos émulos de Juan Fust sostienen hoy el poderoso y multimillonario entramado mediático. En 1885, con la linotipia de Ottmar Mergenthaler, se perfecciona el proceso. Las invenciones sucesivas del telégrafo, el teléfono, la fotografía,3 la radio y la televisión representaron impactos tan vastos y decisivos para el arte de difundir noticias como un día lo fue la imprenta allá en la tudesca Maguncia. Con el telégrafo y el teléfono se ganaba en inmediatez; si anteriormente debía aguardarse el arribo de viajeros que portaran las primicias, tales artilugios permitieron transmitirlas a enormes velocidades por un cable. El mundo, inexorable, se movía a pasos agigantados hacia los escuetos límites de la hoy llamada aldea global.

En los últimos 20 años la revolución tecnológica ha resultado tan vasta y profunda que el impacto se extiende sobre cada una de las actividades humanas dominándolo todo (y a todos) en una sinergia de proporciones inmensurables cuyos efectos son todavía más vastos y profundos. El imponente desarrollo alcanzado hoy en materia de electrónica, telecomunicaciones y cibernética, baste citar apenas esos tres dominios, deja sentir su peso como nunca antes lo hizo alguna otra tecnología sobre el oficio de obtener, difundir y recibir información. A casi siete siglos de la sacra creación de Gutenberg se está ante posibilidades endemoniadamente superiores a todo cuanto pudo ser imaginado. El mundo, antes lo suficientemente vasto como para que millones tardaran meses en conocer lo sucedido apenas a unos cientos de millas, deviene ahora aldehuela en la que lo sucedido en el más remoto paraje del planeta es conocido en escasos minutos por el resto de la especie. Desde el living room, degustando un refrigerio diet, millones de humanos beneficiados por la tecnología se horrorizan ante el desastre planetario o disfrutan una transmisión vana y banal de MTV. Extrañamente el refrigerio que se consume puede resulte fabricado por una empresa cuyo dueño (o accionistas) coincida con el dueño (o accionistas) de la agencia difusora de la noticia que se recibe. Otros millones de seres, infortunadamente muchos más, a horcajadas sobre el hambre y la pobreza más atroz malviven (y sobre todo malmueren) al margen de una revolución tecnológica que nada ha representado para ellos.

Si la imprenta y la linotipia nos acercaron un día a los hechos desde las letras; si el telégrafo y el teléfono permitieron transmitir noticias a despecho de las grandes distancias; si la fotografía apareció sobre los diarios para llevar a los ojos imágenes de lo sucedido en dúplice abordaje de un mismo hecho; si la radio nos hizo escuchar la voz misma de cada historia; si el gramófono, la cinta magnetofónica y el casete permitieron encerrar voces en el reducido espacio de un simple receptáculo; si la televisión y el cine hicieron concurrir sonido e imagen en lo que por aquellos míticos días parecía ser magia sin igual; si el telégrafo inalámbrico y el fax continuaron reduciendo pasmosamente espacios, a menos de una década de haber cruzado el flamante pórtico del mítico siglo XXI (tan insuperablemente mítico a nuestros ojos como lo fue el hoy lejano 1950 para los asombrados testigos de las primeras transmisiones televisivas) la tríada que emerge desde la alianza de las telecomunicaciones, la electrónica y la cibernética se erige como summum de todas las posibilidades: por arte de birlibirloque se integra todo lo logrado por cada una de las tecnologías anteriores para que letra, voz e imagen se imbriquen en una novísima e impresionante tríada de asombros.

Indudablemente el impacto involucra (y genera un marcado proceso de transformación) los tres órdenes de todo mensaje humano: emisor, mensaje
y receptor. Nunca antes la tecnología hubo de colisionar con tal fuerza mutante sobre esos tres ámbitos. El emisor está hoy obligado a operar y dominar las muy variadas y complejas tecnologías. El mensaje es hoy multifacético, conciliábulo de imágenes, palabras, audio, todo top quailty, low noise, dolby sistem, ADSL, multimedia, hipertexto, hipermedia, enciclopedias, download, youTube, link, blogs, (posibilidades aún insospechadas para un hombre de la octava década del siglo XX) pululan al alcance del homo ciberneticus de hoy. No será preciso trasladarse a la biblioteca de una Universidad de prestigio en cualquier capital del mundo; bastará consultar, Internet mediante, la muy lejana y prolija base de datos. No será preciso tomar un jet comercial en función de entrevistar a la persona deseada; bastará la video conferencia, la webcam, el mail. No se precisará portar grabadora, video cámara o cámara fotográfica, no se necesitará más tarde una cabina telefónica o un telégrafo, ahí está la magia de la telefonía móvil, pequeño artilugio en un bolsillo, y he ahí que imagen, sonido y letras vuelan a la antípoda. CNN o cualquier otro superemporio mediático se encargará de hacer aparecer la primicia en las pantallas de millones de televisores o PC en todo el mundo. Y el receptor, ah, el receptor, ahí está, infoxicado, agobiado, ahogado, sepultado, no poco idiotizado ante tanta información, tanta imagen, letra y sonido que no alcanza a digerir. Y es que ya no se trata del receptor antediluviano, aquel que en la City londinense, ante una taza de té, se disponía a abrir las páginas de The Times, se trata de un receptor que tiene sobre sí la mayor montaña de información de toda la historia, un receptor que debe dominar modernas tecnologías: navegar en Internet, abrir un hipervínculo, acceder a un link, descargar archivos en diferentes formatos, consultar múltiples y, a menudo, contradictorias fuentes, enciclopedias, multimedia, hipertextos, información cuyo nivel de especialización no tiene precedentes, un receptor que lucha (no pocas veces infructuosamente) por forjarse una opinión independiente, libre, a despecho del agobio, del sepulcro, del ahogo, del cada vez más reducido tiempo, del cada vez mayor stress, un receptor que dista mucho ya de aquel romano que una mañana acudió al Foro para, por encima de algún hombro, afanarse en leer acerca de cierta embajada que marchó al país de los partos en el rígido latín del acta diurna urbis. Hoy la profesión del reportero a la vieja usanza comienza a ceder espacio; emerge el llamado "proveedor de contenido", señor que armado de su PC se hunde en multitud de datos, concluye entrevistas, se hace de imágenes, asiste como espectador a magnas citas, y todo ello cómodamente sentado en su living room.

El hombre del siglo XXI se alejará cada vez más de aquel romano del Foro, cada vez más del gentleman de la City. El entramado tecnológico lo acercará a todos los Foros y a todas las Citys del mundo. En el futuro (parece) todo será posible. Incurrir en vaticinios podría, en escasos años, hacernos militar en la odiosa legión de los carentes de imaginación.

El ánima: periodismo y poder mediático

La intuición y el genio político llevaron a Cayo Julio Cesar a emplear el acta diurna en función del logro de sus intereses. El invasor de las Galias estuvo muy lejos de imaginar el poder de las grandes corporaciones que hoy dominan el mundo de la información. El leitmotiv de Cayo Julio, sin embargo, es para ellas hoy un dogma. Si bien la tecnología signa profundamente (y, sin duda, signará cada día más) el mundo del periodismo el enorme poder alcanzado por estas grandes corporaciones lo define (y lo definirá incuestionablemente) quién sabe si en mayor medida. Desde finales del siglo XIX y durante todo el siglo XX tuvo lugar un vasto proceso de creación de esas corporaciones4, en las últimas décadas hemos sido testigos de su desenfrenado crecimiento, auge rematado por un alud de megafusiones globales que no cesa aún en nuestros días. El 99,9 % de todo este engranaje se concentra, dramáticamente, en el Primer Mundo, para colmo en poco más de una decena de naciones.5

Este engranaje no es en modo alguno una entelequia de etérea e impoluta imparcialidad; tiene, lógicamente, intereses políticos, postulados ideológicos y motivaciones económicas. Si Montesquieu elaboró la teoría de la tripartición de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), base sobre la cual se levantaron las llamadas democracias modernas, muy pronto la prensa hubo de constituirse, desde el poder que dos mil años antes intuyera el genio de César, como el Cuarto Poder. Mas Montesquieu (como antes César) no alcanzó a entrever la capitis diminutio del estado en la sociedad post industrial, o posmoderna, o como demonios decidan llamar “apocalípticos o integrados”, como los nombrara Humberto Eco, a esta falacia que hoy dice gobernar los destinos humanos. Tanto ha menguado el poder del estado contemporáneo que se rebautizan los otrora poderes del excelso Montesquieu; Ignacio Ramonet sostiene lúcidamente que al día de hoy la prensa, el vastísimo poder mediático, se levanta como el segundo de los Poderes, tan solo aventajado por el Poder Económico y Financiero. El periodismo deriva hacia un escenario en el que parece descenderán cada vez más las influencias gubernamentales para ver crecer los dictados de las grandes corporaciones mediáticas globalizadas. Corporaciones que lo mismo lanzan al mercado alimentos, aviones de combate o noticias.6

Información es poder, reza el adagio. Si nunca antes semejante volumen de información hubo de contar con plataformas tecnológicas de tan prodigiosas posibilidades, si nunca antes semejante volumen de información y tan prodigiosas plataformas se concentraron en tan pocas manos, debe concluirse que nunca antes tales manos concentraron tanto poder. Poder que, dicho sea sin sonrojos, suele servir a intereses cada vez más lejanos al reclamo de las grandes mayorías. Y es que nunca antes (oh, sacras contradicciones que animan este mundo nuestro) gozó el receptor de tanta información y fue menos poderoso, nunca antes gozó el receptor de tanta libertad y fue menos libre. La objetividad y la ética periodística semejan historietas para niños adocenados de la mano de un periodismo que parece insistir en infantilizar e idiotizar a más y mejor. El periodismo, devenido una de las más codiciadas mercancías, lleva a cualquier afamada agencia de noticias a desplazar a sus no menos afamados profesionales de la terrible matanza en Ruanda hacia un suceso baladí en Europa o cualquier otra nación occidental. Intromisión en las vidas privadas, reality show, noticias escandalosas, hechos policiales de los más sangrientos o escalofriantes convulsionan la prensa actual. Y es que tales estrategias elevan rating y generan ganancias. Las declaraciones de un intelectual o politólogo de prestigio, aún más si resulta de izquierda, reciben hoy menos difusión que los desenfrenos veraniegos de una muy sexy movie star o la boda bulliciosa y multimillonaria de cualquier hija de Su Majestad. Los últimos dos siglos representaron en Occidente, en especial en el Primer Mundo, el acceso a la cultura de millones de humanos.7 Hoy, sin embargo, la lectura y la noticia misma se entronizan como mercancía. Pese a las insuperables tecnologías que posibilitarían un mensaje de enfoque aleccionador y profundo, sin paralelo con época alguna, el periodismo light, asistido desde la imponderable banda de tres conformada por la electrónica, las telecomunicaciones y la cibernética, supera todos los rating. Las dictaduras caracterizaban hasta hace muy poco una forma enfermiza de poder omnímodo, las grandes corporaciones mediáticas representan hoy (y parecen destinadas todavía más a representar en el futuro) la nueva variante de poder total. Durante la guerra de Iraq la difusión de noticias por la libre y underground Al Jazeera representó toda una sorpresa para los atacantes. Era información que escapaba del tamiz. Se dice que algunos trasnochados llegaron incluso a pensar en la supresión (manu militari) de la agencia noticiosa árabe. El tamiz garantizaba una guerra que se siguiera como reality show y la televisión satelital la hizo llegar a los livings room del mundo como si se tratara de una maniquea telenovela de malos y buenos. El hombre actual vive mucho más de imágenes que de palabras escritas. La sociedad es hoy gráfica, visual, extremadamente dinámica, una sociedad donde si bien la noticia deambula a velocidades escalofriantes, el receptor la consume en no menor velocidad. La inteligencia, puede quede ensombrecida en un presente mucho más audiovisual que palabrero. Se ve cada vez más TV y se lee cada vez menos periódicos. Y en ellos lo escrito adopta un esquema que habría hecho palidecer a un periodista de la década del 70 del pasado siglo: retórica, rapidez, brevedad, sencillez, todo en aras de generar el menor esfuerzo interpretativo, se persigue lo espectacular, el drama, el escándalo, las emociones más fuertes, las tragedias más rotundas. Se trata del non plus ultra del absurdo: una humanidad más culta y educada opta por ver y escuchar, no lee. El futuro parece apuntar a acentuar ese drama, las connotaciones, insoslayablemente aciagas, están a la vista.

En el mundo de hoy bulle la ausencia de credibilidad. La crisis de credibilidad institucional no deja de estremecer cada intersticio, tanto se ha mentido a cara cubierta y descubierta que la gente cree cada vez menos, duda de todo, y desde luego, duda de la prensa, de la radio, de la televisión, de Internet, de toda noticia, sea cual fuere la plataforma que la sostenga. Se identifica a la prensa con intereses de poder, sea este gubernamental, económico, financiero, político u otro cualquiera.8

Sin embargo, las nuevas tecnologías posibilitan hoy, también como nunca antes, la réplica por parte de los hasta hace unos pocos años pasivos receptores. La Red de Redes ofrece para ello ciertas libertades (no vaya en modo alguno a juzgarse que estas son absolutas)9. Las nuevas tecnologías y la crisis de credibilidad universal crean las causas y condiciones para que los antes pasivos receptores se levanten a replicar, se constituyan en fuentes alternativas, griten, condenen y así grito y condena logran irrumpir también en el living room del resto de los ciudadanos del mundo. Al menos de aquellos que gozan de un living room ad hoc. Los millones y millones sin living continuarán a un lado. Los pasivos receptores se están tornando (en progresión geométrica) difusores. Todo ello hace muy seguro el vaticinio acerca de que cada día surgirán más medios alternativos, un ejemplo de ello son los blogs, esos sitios que pululan hoy en Internet y han hecho surgir en su intrincada geografía la llamada blogosfera. Algunos, prestos a lo taxonómico, han dado ya nombre a este fenómeno: periodismo de fuente abierta o de P2P.

Ni corpus ni ánima: periodismo y violencia

Ser periodista en muchos sitios del mundo actual continúa siendo hoy una profesión altamente riesgosa. No pueden eludirse dos de las razones: el reportar desde sitios en conflicto militar o el respetar la ética, la verdad y el código deontológico lo que lleva a denunciar desmanes de poderosos, ya se encuentren en el gobierno, ya se ubiquen al margen de él (terroristas, paramilitares, mafiosos, narcotraficantes, meros delincuentes). En el 2006 perdieron la vida 81 periodistas en el ejercicio de su labor en 21 países. En el 2007 fueron asesinados 65 periodistas. Un total de 500 periodistas han resultado masacrados en los últimos 15 años. Los asesinos han sido llevados a una sala de justicia en menos del 15 % de los casos. La violencia se ha lanzado con mayor fuerza sobre los profesionales del gremio en países en conflicto: Iraq, Ruanda, Somalia, Yugoslavia, Sierra Leona, mas caen también periodistas víctimas de la violencia en: Colombia, Rusia, India, Filipinas, México. En el 2003, por ejemplo, se asesinó en América Latina a 19 periodistas en cinco países, ese mismo año en la guerra de Iraq cayeron 14 periodistas. América Latina resultó ese año mucho más peligrosa que Iraq. El periodista es continuamente víctima de amenazas de muerte, golpizas, secuestros (ora desde la “legalidad” del poder gubernamental, ora desde la marginalidad del poder delincuencial). No son pocas las ocasiones en las que debe optar la variante “auto”: el "autoexilio" o "la autocensura".

Ante el periodismo del siglo XXI se levantan hoy infinitas y muy vastas posibilidades e infinitos y muy vastos retos. Entre ellos no cabe olvidar democratizar la información, recuperar (al vivificante lomo de la verdad y la objetividad) credibilidad, educar y no idiotizar, desmercantilizar la noticia, alejarse de esa noche de Walpurgis que es el poder, toda forma de poder, en especial el poder de las grandes corporaciones mediáticas10, hacer crecer a los pueblos y no empequeñecerlos. Emplear, en fin, toda la fastuosa parafernalia tecnológica con un fin socialmente ético.


NOTAS:

1-En 1702 nace en Inglaterra el primer noticiario escrito con periodicidad diaria, el Daily Courant, más tarde surgirían otras publicaciones: el galo Le Journal de Paris (1777), el norteamericano Pennsylvania Evening Post and Daily Advertiser (1783), el inglés The Times (1785). En América Latina se publica en 1722, en México, Gaceta de México.

2-En la historia
de la Imprenta no deben olvidarse los nombres del impresor alemán Johannes Mentelin (1458-1478); del italiano Pánfilo Castaldi (médico y tipógrafo allá por 1470) y del holandés Lorenzo de Coster (1370-1430).

3-La fotografía comenzó a utilizarse en la prensa diaria en el año 1880 por el Daily Herald inglés. Alemania fue la primera nación que insertó fotografías en revistas.

4-En los Estados Unidos, Joseph Pulitzer y William Randolph Hearst representaron las primicias del poder mediático con la fundación y control de importantes medios de prensa.

5-En el mundo de hoy unas 15 naciones concentran el 75 % del ingreso mundial. El 20 % de la población del planeta concentra el 83 % de los ingresos. Gaye Tuchman en su obra La producción de la noticia (1983) afirma: “la libertad de prensa queda garantizada sólo a aquellos que poseen prensa.
” Se infiere que aquellos que no posean dinero no poseerán prensa. En consecuencia, cabe dudar de la libertad de prensa en el 80 % del mundo, ese que solo concentra el 17 % de los ingresos. (Gaye Tuchman es doctora en sociología en la Brandeis University en 1969, profesora de sociología de la Universidad de Connecticut, ha sido presidenta de la Eastern Sociological Society y confundadora y vicepresidenta de la Sociologists for Women in Society, consejera de la American Sociological Association. Especialista en sociología de la cultura, medios y género, miembro de los consejos editoriales de numerosas revistas académicas, entre ellas: American Journal of Sociology, American Sociological Review, Sociological Forum, Signs, Contemporary Sociology y Discourse and Society.
Autora de numerosas obras, tales como: Television Establishment: Programming for Power and Profit, Prentice Hall, Englewood Cliffs, 1975; Hearth and Home. Images of Women in the Mass Media (con Arlene Kaplan y James Benet), Oxford University Press, Nueva York, 1978; Making News: A Study in the Construction of Reality, Free Press, Nueva York, 1978; Edging Women Out: Victorian Novelists, Publishers and Social Change (con Nina E. Fortin), Yale University Press, 1989. En lengua española: La producción de la noticia. Estudio sobre la construcción de la realidad, Gustavo Gili, México DF, 1983.

6-
Los grupos del complejo militar industrial francés Lagardère y Dassault controlan Le Figaro, Paris Match, Marie-Claire, Larousse, Salvat o Lire, entre los dos controlan el 70% de la prensa francesa y gran parte del mundo editorial.

7-Alfabetización, cultura, escolaridad, tecnología, grandes conglomerados urbanos y la aparición de elementos democráticos a partir de la Revolución Francesa tuvieron un importante impacto sobre el periodismo. .

8-Serge Halimi de Le Monde Diplomatique sostiene: “¿Podemos como periodistas denunciar la situación cuando muchos de estos billonarios –los Bill Gates, Ruper Murdochs, Jean Luc Lagardères, Ted Turners y Conrad Blacks del mundo– son propietarios de los periódicos en los que escribimos, las radios en las que hablamos y las redes de televisión en las que aparecemos?”. (Serge Halimi es doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Berkeley, licenciado en Ciencias de la Información y Comunicación en la Universidad de París II y profesor en la Sorbona).En 1997 publicó el libro Los nuevos perros guardianes (Periodistas y poder), por el que obtuvo el premio de la Societé des Gens de Lettres.

9-La Corporación de Internet para los Nombres y los Números Asignados (ICANN) coordina la asignación de identificadores únicos en Internet, nombres de dominio, direcciones de Protocolos, números de puertos de protocolo y de parámetros. La ICANN tiene su sede en California, USA, y depende del Departamento de Comercio de Estados Unidos, de la legislación norteamericana, en consecuencia el Gobierno de ese país goza de cierto “poder” en cuanto a la posibilidad de bloquear sitios en Internet mediante el manejo del Domain Name System. Y no se ha limitado a tener la posibilidad: ha ejercido ese poder. A Cuba se le han censurado miles de sitios en Internet.

10-Citemos algunos de los más grandes emporios mediáticos del mundo: Bertelsmann AG, AOL Time Warner, New Corp, ComCast, Walt Dysney, Viacom, Google, Yahoo, Prisa, Vivendi Universal, Lycos, Microsoft, General Electric, Hearts Corp, The New York Time, The Wahington Post, Tribune, Mc GrawHill, Gannett, McClatchy, AT/ T Corp, Sony, Liberty Media Corp, cadenas como: ABC, CBS, NBC, CNN. Veamos como ejemplo los casos de: NEW CORPORATION del magnate australiano/inglés/estadounidense Rupert Murdoch, el nuevo Hearst, es la corporación de Comunicaciones más grande del mundo con un capital de 23 billones de USD, controla 175 periódicos, entre ellos los importantes The Sun y The Times, y 35 revistas en el todo mundo. Es dueño de las cadenas de TV por satélite Fox, Sky y National Geografic, de la Twentieh Century Fox, del Wall Street Journal, dueño de 40 grupos editoriales en USA, Canadá, Gran Bretaña, Australia, Nueva Zelanda e India. AOL Time Warner con ganancias de 32 mil millones de dólares en el 2001, posee 64 magazines como Time, Life & People y MAD, varios en alianza con AT&T; sus cadenas de TV incluyen numerosas estaciones, redes, cables y producción de programas (CNN, HBO y TNT); posee 5 equipos de fútbol y/o béisbol; produce películas mediante Hermanos Warner y otras subsidiarias; tiene 40 sellos musicales y 4 editoriales de libros. El GRUPO PRISA (Promotora de Informaciones, Sociedad Anónima): líder de comunicación, cultura, entretenimiento, educación y multimedia en España, presente en 22 países de Europa y América; en el 2005 facturó 1483 millones de euros; controla 1235 emisoras de radio en España y América Latina; varias televisoras, entre ellas Canal +, y un importante grupo de editoriales. Tiene presencia en Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, España, USA, Guatemala, México, Perú, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Rep. Dominicana, Puerto Rico. La cadena radial Clear Channel Communications controla 1 225 emisoras y 62 estaciones de TV.


Brindar la rosa
en el tiempo y el espacio mágico del aire radial.
Radializarla. Irradiarla.
Regarla con la poesía, la música, los dolores
y la esperanza que guarda la tierra.
Rehacer la rosa pétalo a pétalo,
Me quiere mucho,
muchito y todo.
Blindarla en el combate. Brindarla en el amor.
Risarla con alegre rebeldía.
La rosa brindada. Espacio de los intentos.


La rosa brindada

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