


Desde hace un tiempo, cuya medida exacta se pierde en un mar de calamidades, heridas sobre heridas sin tiempo a cicatrizar, hemos dejado de sentir los pies firmes sobre la tierra. Como si nada profundo nos perteneciera.
Pero ojo, que desnudos o desnudas ante el espejo nadie mira por nosotroas, eh?; quienes juzgan los concretos actos del bien y del mal, quienes naturalizan la banalidad?
Inmersos en la cultura del záping que se nos ha impuesto, de la belleza por cirugía, de la palabra descartable y de su mal uso y abuso, corridos por aquel individualismo que solo defiende lo que suene sus bolsillos o en sus bien aseguradas cajas de seguridad…
- cuánta insensibilidad!…me digo-.
A veces pareciera que todo lo profundo huye del ser, dijera Vicente Zito Lema, (a quien estoy citando aqui, sumándole algunas palabras). La única certeza es que el mundo en que vivimos sigue siendo terriblemente cruel y su falta de sentido puede repetirse sin respuestas.
Movidos, conmovidas, también sujetados y sujetas por semejante realidad, una siente que va de aquí para allá en los juegos del aire, que el destino decide en soledad, y que la liviandad del vínculo con el otro, con la otra, se convierte en una huella sobre nuestra propia sombra.
Sin embargo el presente existe, como un monstruo de mil brazos nos da golpes en el rostro y luego nos abandona con extrema frialdad.
Estoy harta de que nos roben las palabras, las formas de lucha, que traten de encandilarnos las miradas del mundo, harta de que nos quiten colores, que nos cambien las reglas, que unifiquen las voces…
Qué nombramos cuando nombramos pueblo, de quién hablamos cuando decimos hambre, qué sentimos cuando decimos campo, a quién llamamos cuando golpeamos puertas, la puerta de quien, las que abren qué???
Palabras y palabras, como aguas de río, de mar y de océano, me fueron dadas con amor en la infancia de mis primeros recuerdos, allá, en los horizontes pampeanos, en el gran patio de la casa de la calle 26.
Yo no quiero que me arrebaten ni las palabras ni la democracia…
No quiero que sea la Santa Tele ni la Santa Sede la que marque los pasos a seguir y caliente ánimos y desánimos.
Estoy harta de que la oligarquía se siente sobre mis espaldas y utilice mis métodos. Que me hable de su patria conservadora.
Tampoco quiero que mi vida sea tan insulsa que solo pueda verse en blanco y negro…Ni quiero que la hipocresía se siga instalando en las entrañas de esta sociedad…
Quisiera arrancar de cuajo la misoginia y el machismo…
No quiero que me arrebaten los sentidos reales ni simbólicos, no quiero que me mientan, ni quiero que se aproveche el momento para justificar leyes y prácticas represivas a futuro.
Si a las retenciones, si a la distribución, si a la organización por fuera de los poderes, si a la autonomía. Si al arco iris.
Antes de ahora era el hambre el que cortaba las rutas, - y el hambre sigue instalado en las entrañas de hombres, mujeres, niñas y niños-, deberemos apelar a toda nuestra creatividad para inventar nuevas formas de decir aquí estamos los desterrados, las excluídas, los expropiados, las explotadas, los que empujamos para cambiar al mundo…
Por un pacto de verdades desnudas, un acuerdo de humanidad, una firma de acuerdos sin cuerdas en el cuello.
Parafraseando a la revista Barcelona: "Ahora dicen que se viene un golpe de Estado"... Más allá de la disputa entre los empresarios del agro y el gobierno, el principal golpe que nos afecta a los de abajo es el que hace años se descarga sobre el bolsillo de los laburantes y los desocupados: un golpe que tiene como principales instrumentos los bajos salarios y la inflación.
Los responsables de este golpe económico que padecemos los y las laburantes son, en parte, los empresarios del agro privilegiados, que impusieron el paro patronal y el desabastecimiento que afecta a todo el pueblo; pero no menos responsable de la situación económica es el gobierno de los Kirchner, al que juzgamos no por los discursos "redistributivos" recientes sino por la continuidad de las políticas que en estos cinco años de gobierno consolidaron la escandalosa desigualdad que se vive en nuestro país.
Es cierto que a través del conflicto por la renta agraria se va consolidando una opción
reaccionaria que demostró capacidad para poner en jaque la hegemonía kirchnerista. Aún así, esos mismos sectores con tradición golpista saben que no hay condiciones hoy para intentonas que quiebren la continuidad institucional, y por eso ya están explorando formas políticas de disputa, que claramente desde los sectores populares debemos combatir. Pero traducir esta situación como un golpe en marcha, como sostiene el discurso emanado desde el gobierno, sólo tiene por objetivo embaucar al pueblo y generar un alineamiento acrítico tras sus políticas. Claro que si realmente estuviéramos ante una ofensiva golpista que atacara las mínimas libertades individuales que esta democracia formal permite, la bandera de la libertad sería indelegable para los luchadores populares. Pero lo que está en juego, más que democracia o dictadura, son dos variables de poder que no expresan los verdaderos intereses del pueblo, claro que una peor que la otra: si el kirchnerismo hizo poco y nada por el bienestar de los sectores populares en estos años, del otro lado nos encontramos con lo peor de una derecha conservadora que se reagrupa detrás de los empresarios del agro, que tienen como principal bandera la impugnacíon al derecho del Estado de apropiarse, aún tímidamente, de parte de la renta extraordinaria que ese sector genera. Insistimos entonces: los intereses de los trabajadores y el pueblo no están expresados en este gobierno ni mucho menos en el sector que encabezan los empresarios del agro. Por eso sostenemos que la tarea principal de las organizaciones populares en esta etapa es impulsar una política independiente, sin repetir los falsos discursos elaborados desde el poder, proponiendo ejes de movilización que reflejen las necesidades inmediatas de los de abajo, apuntando a construir la fuerza social y política necesaria para conformar una verdadera alternativa de transformación que garantice un futuro con justicia e igualdad para las mayorías.
Unir y sintetizar esfuerzos
Desde el FPDS, junto a otras organizaciones, impulsamos movilizaciones en diferentes provincias para proyectar la "Campaña Nacional contra el Hambre y la Inflación, por Soberanía Alimentaria y Socialización de las Riquezas" . Otras luchas e iniciativas apuntan en este mismo sentido: la rebelión de los desocupados en Jujuy; las movilizaciones en el Chaco y Tucumán; la campaña por Un Tren para Todos; la declaración impulsada por referentes sindicales de la CTA Rosario "Los Trabajadores frente a la crisis", y el análisis elaborado por un conjunto de intelectuales de izquierda y referentes sociales titulado "Otro camino para superar la crisis", son sólo algunas de las experiencias cercanas.
Lo que nos está faltando es unir y sintetizar las distintas propuestas que se identifican con este espacio político y social independiente. Sólo así podremos interpelar al conjunto de la sociedad para superar los meros ámbitos militantes donde nuestras propuestas, aisladas, quedan recluidas.
Por eso, desde el FPDS resolvimos, en esta coyuntura, proponer un espacio de unidad y síntesis de todos los movimientos, agrupaciones, delegados de base, militantes, hombres y mujeres de nuestro pueblo que coincidimos en la necesidad de hacer visible en el momento actual que vive nuestro país, una política independiente que refleje los verdaderos intereses de los trabajadores, las trabajadoras y el pueblo.
La campaña "Contra el Hambre y la Inflación..." que ponemos a disposición de quienes se sientan convocados, propone:
- Basta de aumento de precios . Sanciones y decomisos a quienes especulen con precios y stocks.
- Eliminación total del IVA a los alimentos de la canasta básica. Aumento de los impuestos progresivos : a las ganancias, a la riqueza e Impuesto a la renta financiera (hoy exenta) para subvencionar la rebaja de los precios de los alimentos.
- Cambio en el modelo agropecuario : Ningún trabajador rural sin tierra!. Tierra bajo control de los que la trabajan, mediante emprendimientos colectivos para potenciar el trabajo a través de la producción en escala. Esta es la manera más franca de lograr que la producción de alimentos aumente y abastezca a la Argentina y el mundo. Terminar con el modelo de saqueo de los bienes naturales.
- Retenciones sí : a los grandes terratenientes, pools sojeros y agroindustria pero para destinarlas a salud, educación, vivienda popular y generación de trabajo para todos. Redistribución de las ganancias destinadas a favorecer la actividad de los productores familiares.
- Centros de abastecimiento alimentario de primera necesidad a bajo costo gestionados por las organizaciones populares y apoyados por el estado. Efectivo abastecimiento de la garrafa social en los barrios populares.-Aumento general de salarios para recuperar el poder adquisitivo perdido , y blanqueo de todos los trabajadores y estabilidad laboral. Que absolutamente nadie aunque esté desocupado, tenga ingresos por debajo de la canasta básica.
"La mesa de los argentinos".
Abajo:"Atento hijo cuando reparten la torta, siempre cae alguna miga...". Por LangerA 6 años de la Masacre de Avellaneda:
Frente Popular Darío Santillán
Darío Santillán, Maximiliano Kosteki, todos los caídos en la lucha popular, ¡presentes!
Detrás de las demandas de eliminación de las retenciones móviles, las entidades del campo han enarbolado un programa de liberalizació n del mercado exportador de alimentos, con el fin del acaparar el máximo posible de las rentas extraordinarias, mientras difunden el planteo ideológico que el Estado no debe meterse con los negocios privados.
Bajo la cobertura de un falso federalismo se promueve una plataforma de medidas afín a los intereses del agro-negocio y
Las clases propietarias y los grupos agrarios más concentrados no toleran siquiera una tibia e inconsecuente regulación estatal y distribución de renta, enarbolando sus intereses privados y su ganancia creciente por sobre la alimentación, el salario, la educación y la salud de todo el pueblo argentino. Hoy el campo acumula superganancias que no se encuentran en ninguna otra rama de la producción. Esa situación impar es la que permitió batir records año tras año, incluso a costa de desplazar de sus tierras ancestrales a los campesinos pobres del norte argentino y de las condiciones laborales precarias e irregulares de más de un millón de peones rurales.
La derecha cuestiona las retenciones móviles en tanto mecanismo regulador que permite divorciar los precios internacionales de los locales y amortiguar el impacto inflacionario de un encarecimiento de las exportaciones. El lock-out se ha transformado también en una trinchera política desde donde promueven regresivamente el retorno al período previo al 2001.
Los cacerolazos que hemos visto en
La mayoría de los medios de comunicación, grandes grupos concentrados que detentan el poder comunicacional y el cuasi monopolio de la palabra y la imagen, han jugado un rol protagónico como aglutinantes de una derecha invertebrada, distorsionando la realidad, creando una atmósfera política artificial y una opinión popular ficticia.
La principal preocupación del gobierno frente al lock-out ha sido reafirmar su autoridad política frente a un desafío sectorial que rompe el equilibrio de alianzas que ha sostenido su gestión, desde el inicio se ha apoyado en el modelo sojero que ahora cuestiona. Recurrió a todas las variantes posibles: discursos agresivos y contemporizadores, amenazas y negociaciones y ha quedado políticamente debilitado. Incapacidad política y errores de implementació n técnica unificaron el campo opositor y le hicieron perder aliados naturales.
Profundizó este esquema con el consiguiente desplazamiento de productores, afectando la soberanía alimentaria, fortaleciendo los “pools” de siembra y los grupos exportadores (Dreyfus, Cargill, Nidera, Bayer…), permitiendo la escandalosa apropiación diferencial entre los impuestos pagados por los productores y lo realmente ingresado a las arcas del Estado. No casualmente estos grupos económicos no han sido casi mencionados en la crisis actual ni por el gobierno ni por las entidades del campo.
El gobierno tampoco cambió la estructura tributaria regresiva, ni adoptó ninguna iniciativa para recuperar el patrimonio nacional rematado durante el menemismo.
A pesar de las fenomenales tasas de crecimiento del actual ciclo económico, de la fuerte creación de empleo y de la recuperación salarial, persisten la segmentación y la precarización en el mercado de trabajo, se conservan muchas de las peores leyes laborales de los ’90, e incluso de la dictadura como la de los peones rurales. Al no adoptar medidas para modificar efectivamente la distribución del ingreso la brecha entre ricos y pobres continúa ensanchándose.
La políticas en curso no pueden asegurar, ni tampoco se lo proponen, la reconstrucció n de un sistema de transporte ferroviario barato y ecológicamente sustentable, aunque se proyecta un “tren bala” que nos vuelve dependientes de tecnologías que no poseemos, que es inservible para el transporte de cargas y que solo podrá ser utilizado por una elite de pasajeros de altos ingresos.
Argentina posee el raro privilegio de ser el único país que enajenó su renta petrolera y, a contrapelo de las tendencias latinoamericanas -Bolivia, Ecuador Venezuela-, no hay proyecto alguno para recuperarla, por el contrario asistimos a la profundizació n de la política menemista en materia de hidrocarburos. Lo mismo sucede con las empresas privatizadas de servicios públicos y la generación y distribución de energía. Los grupos de medios de comunicación hoy denunciados por su papel en la crisis son los mismos que ayer fueron beneficiados con la renovación de las licencias, basados en la ley de radiodifusión de la época de la última dictadura militar.
Debajo de toda la parafernalia de acusaciones cruzadas se advierten divergencias al interior del bloque de las clases dominantes: mientras los sectores agro financieros tradicionales exigen darle prioridad a un proceso de acumulación basado en la exportación de bienes primarios y son indiferentes al consumo y el mercado interno, los sectores industriales, al contrario, aspiran a liderar dicho proceso con apoyo subordinado del sector agroindustrial.
Cómo se resuelva esta disputa no resulta ocioso ni indiferente para el movimiento obrero y las clases subalternas, como tampoco lo es la intervención estatal, aún a sabiendas que lo más probable sea un acuerdo donde el modelo primario-extractivo -exportador no será modificado sustancialmente, con las consecuencias sociales y ambientales y el tipo de desarrollo que lleva implícitas, lo que exige desarrollar por parte de todo el movimiento popular, un planteo de transformaciones profundas más allá de dichos acuerdos.
No puede haber neutralidad ante la amenaza de que la derecha logre parte de sus demandas y coloque sobre la agenda futura su programa de restauración neoliberal. Una liberalizació n de las exportaciones como demandan los ruralistas y los ideólogos del establishment dispararía los precios de los alimentos con el consiguiente efecto sobre los salarios reales de los trabajadores y las condiciones de vida y existencia de las clases populares.
Rechazamos enérgica y categóricamente su chantaje y defendemos el derecho del gobierno a implementar retenciones móviles y cupos de exportación. Pero sostenemos que el curso que ha tomado hasta el día de hoy lejos de ser una palanca para iniciar un cambio efectivo del modelo, cohabita con él, favorece a los grandes propietarios y “pool” sojeros y a los grandes exportadores, mientras afecta a su propia base popular al mostrarse impotente para un control eficaz de la inflación.
Los abajo firmantes pretendemos contribuir a cambiar los ejes del debate y discutir soluciones populares efectivas para el agro.
Sin que sea una enumeración taxativa:
· Creemos necesario afectar las ganancias de los grandes propietarios, los grupos exportadores, comercializadores y “pool” de siembra, que se quedan con el grueso de los beneficios. También comenzar a discutir la nacionalizació n de varios segmentos de estos sectores
· Elaborar un plan agrario que permita organizar la producción de acuerdo a un programa racional que permita contar con alimentos baratos y de calidad para todo el pueblo. Que contemple una política de fomento a los pequeños campesinos y de garantía de sus tierras, así como medidas protectoras del ambiente y una política de estatización de los insumos de los productores medianos y pequeños y de impuestos diferenciados según el tamaño de sus exportaciones.
· Regular el comercio exterior y los precios mediante una junta nacional de granos y carnes, adoptar una clara reforma fiscal desgravando las cargas tributarias al consumo, modificando las alícuotas del impuesto inmobiliario y a las ganancias.
· Eliminación del IVA de los productos esenciales en el consumo popular y aplicación efectiva de
· Es imperioso derogar la ley de Videla del peón rural y garantizar el blanqueo de todos los trabajadores en negro, así como garantizar la capacidad adquisitiva de los salarios para todos los trabajadores y del subsidio a los desocupados.
Con esta declaración apuntamos a que una tercera voz a favor de las mayorías populares comience a cobrar cuerpo frente a la crisis actual.
Primeras firmas:
Claudio Katz, Guillermo Almeyra, Maristella Svampa, Hugo Calello, Susana Neuhaus, Guillermo Gigliani, Alejandro Bercovich, Mabel Bellucci, Eduardo Faletty, Ezequiel Adamovsky, Claudia Korol, Clara Algranatti, Jose Seoane, Antonio Bitto, Jorge Marchini, Jorge Sanmartino, Eduardo Lucita, Bruno Fornillo, Martin Bergel, Hernan Ouviña, Diana Mauri, Ricardo Orzi, Guido Galafassi, Agustín Santella, Gustavo Robles, Emilio Taddei, Judith Feldman, Leandro Sowter, Mabel Twaites Rey, Aldo Casas, Nora Ciapponi, Antonio Por, Beatriz Morales, Claudio Pandolfi, Pablo Guillermo FRISCO, Irene Muñoz, Herman Schiller, Guillermo Caviasa, Julio Vergara, Ariel Petruccelli, Alejandro Medici, Franco Catalani, Manuel Gonzalo Navarro, Aníbal Viguera, Alberto Wiñaszki, Eduardo Gorostegui, Nicolás Lion. Meriem Choukroum, Mariano Féliz, Liliana Soto, Daniel Pereira, Octavo del Valle, Fernando Stratta, Joaquin S. Gomez, Carlos M. Herrera, Hernan Camarero, Silvana Ferreira, Omar Acha, Hernan Apazza, Agustín Nieto, Leandro Andrini, Héctor Menendez, José Luis Heller, Luis Galand, Luciano Alonso, Natalia Vega, Alejandro A. Cieri, Diego Heluani
Carlos “Perro” SantillánFabio Resino – Pte. FACTA-Coop. BAUEN, Luciana Santillán-Coord. Corriente del Pueblo Jujuy.Bloque Piquetero NacionalFrente de Trabajadores Combativos-Movimien to 29 de Mayo (FTC-Ml29), Movimiento Teresa Rodriguez
Unión de Trabajadores en Lucha (UTL), Movimiento Brazo Libertario (MBL), Trabajadores Ocupados y Desocupados Unidos (TODU), Movimiento Teresa Rodriguez 12 de Abril (MTR 12 de Abril).


Es claro que 2008 poco tiene que ver con 2001, cuando la crisis fue acompañada no sólo por una grave descomposición económica y la pérdida de un sistema estable de referencias, sino también por el surgimiento de nuevas formas de solidaridad y auto-organización social. Pero no hay tiempo para las nostalgias, sino necesidad y urgencia de recolocar la mirada sobre el desarrollo de una dinámica política perversa, que alude a luchas y adversarios que, para decirlo con simple sinceridad, no nos gustan nada. No se trata solo de manifestar un desacuerdo, o de eludir las falsas oposiciones que hoy están en juego, sino de analizar posicionamientos que, a fuerza de golpes y acciones, han cobrado por ambos lados una fisonomía perturbadora y amenazante.
Resulta difícil identificarse con un gobierno que confundió el éxito de la recuperación económica, con la posibilidad de arrogarse un poder absoluto. Llama la atención la escasa versatilidad política del matrimonio presidencial y su conjunto de asesores, para entender los diferentes andariveles en los cuales se desarrolla el actual conflicto, que escaló vertiginosamente hasta llegar a alturas inimaginables. Las marcas políticas que dejó la crisis de 2001/2002 no sólo están presentes en ciertos movimientos sociales, hoy encapsulados en sus territorios y avasallados por la maquinaria asistencialista y clientelar del peronismo a través de sus múltiples organizaciones. Esas marcas del 2001 quedaron, bajo otros registros, también en la memoria de las heterogéneas clases medias, que nunca dio por cerrada o suturada la crisis de representación política abierta en aquella época, y que hoy desliza un nuevo rechazo, tanto frente a las sucesivas tentativas de cierre por decreto del conflicto, como a las formas de confrontación abierta con las cuales el gobierno respondió y asumió la lucha callejera.
No es midiendo fuerzas en la calle o en la plaza, con patotas o sin ellas, que el gobierno puede frenar la vertiginosa pérdida de legitimidad que hoy lo atraviesa y cercena la autoridad presidencial. Podemos no sorprendernos frente al rostro entre desencajado y exultante de Moreno, execrado desde los más variados sectores. ¿Pero alguien puede justificar acaso la irracionalidad del acto llevado a cabo por el expresidente Kirchner, hace unos días, cuando él también se hizo presente en
Pero así como es imposible asistir a una Plaza convocada por el gobierno, viciada en su misma lógica de acción como en sus objetivos (afirmación de un poder concentrado); también resulta a todas luces imposible identificarse con esas esquinas donde hoy resuenan las cacerolas ni con esas rutas mil veces cortadas; como conjunto de acciones en las cuales se entreveran sectores sociales heterogéneos con los mas diversos intereses corporativos y políticos. No voy a hablar de los grandes propietarios o de los socios centrales del nuevo modelo agrario, cuyos intereses económicos y políticos son absolutamente diáfanos. Me interesa, sobre todo, hablar de la forma que está adoptando el reclamo de los pequeños productores, muchos de los cuales pertenecen a esas clases medias que durante años atravesaron el umbral de la nueva pobreza, a medida que las sucesivas políticas liquidaban las economías regionales en nombre de la eficiencia y la modernización.
Entiendo que ese campo profundo, al que muchos intelectuales iluminados menosprecian y poco conocen, el de los pequeños propietarios, alberga un conjunto de sobrevivientes que se aferró al nuevo modelo agrario como a una tabla de salvación, sin medir ni importarle las consecuencias futuras. Entiendo que ese campo encuentre en las actuales movilizaciones la posibilidad de un inédito proceso de construcción y afianzamiento identitario. Entiendo que ese campo encuentre en De Angelis, un referente insoslayable, capaz de desarrollar una verborragia visceral, rápido conocedor de liturgias mediáticas y manejos de asamblea, que llegan (en vivo y en directo) a la sensibilidad de estos sectores. Creo que es insuficiente ver en De Angelis solo un referente coyuntural catapultado al centro de la escena por una serie de torpezas y errores políticos del gobierno. De Angelis expresa en profundidad la ideología pragmática de los pequeños y medianos productores, pues es alguien que no entiende de contradicciones: puede ser miembro activo de la asamblea ambientalista de Gualeguaychú, y al mismo tiempo, defender a rajatabla el modelo sojero, sin detenerse en la oposición flagrante que expresan ambos posicionamientos. Puede compartir espacios con un militante maoísta en la sociedad rural de su provincia, y mostrarse a la vez estratégicamente orgánico y auténticamente díscolo en relación con sus aliados poderosos del campo, sin que esto signifique poner en jaque su estilo político de liderazgo o su forma de hacer política.
Todos estos componentes están ausentes en Buzzi (así, con doble zeta, como a él le gusta), quien proviene de una historia en la cual se cruzan luchas y tradiciones políticas e ideológicas claras, y al que seguramente lo acosará el remordimiento de haber establecido una alianza con los grandes propietarios agrarios, contribuyendo a generar la peor crisis del gobierno de los Kirchner, a quien tanto defendía hasta no hace mucho tiempo. Buzzi entiende de contradicciones pero las elude con mala fe. En cambio, De Angelis es pura fenomenología asamblearia: ahí, en la ruta, y frente al vértigo de las cámaras, él verdaderamente es él.
Probablemente estemos frente al surgimiento de un nuevo populismo agrario, donde, más allá de las alianzas del momento, no falta la oposición entre “el pequeño” y el “poderoso”, ni por sobre todo las críticas a un gobierno omnímodo y una clase política recurrentemente corrupta y autocentrada. Un nuevo populismo que exhibe su listado de verdades inmediatas, en donde la aparente transparencia y la legitimidad del reclamo asume, sin mediaciones algunas, la figura de la totalidad. Un populismo agrario que no realiza discriminaciones ideológicas, lo cual significa precisamente adoptar una ideología de desprecio hacia las ideologías, que dadas las alianzas sociales en curso, no puede sino encaminarse hacia lo que Ernesto Laclau llamaba hace décadas, si mal no recuerdo, el populismo de las clases dominadas, pero al servicio de las clases dominantes.
Boaventura de Sousa Santos afirma que en las últimas décadas asistimos a una reducción de la figura de la democracia, identificada sin más con la democracia liberal y representativa. Lo dice con una frase que siempre me gusta citar: “Hemos perdido demodiversidad”. A través de la acción colectiva, diferentes movimientos sociales latinoamericanos contestaron esta reducción, desarrollando otras formas de acción y deliberación, ligadas a la democracia directa. En el marco de esas movilizaciones cobró centralidad la forma asamblea, como nuevo paradigma de la política desde abajo. Pero la forma asamblea está lejos de ser unívoca, pues su expansión no está vinculada necesariamente con una definición “sustancial” de la democracia, o para decirlo en términos más contemporáneos, con un proyecto de corte emancipatorio. Desde esta perspectiva, lejos estamos de aquellas experiencias ligadas al ideario revolucionario (



poética que realista. Sus modelos servían para crear personajes y sensaciones. El gusto por la poesía y la pasión por la contemplación pictórica llevaron a Julia
Margaret Cameron a sintetizar estas tres actividades en los retratos que ella construía y que despreciaban los cánones fríos de la técnica de sus contemporáneos.

¿Por qué las señoras del país no hemos de tomar alguna parte en los útiles trabajos de U.?. (firmado por "La amante de su patria", en El Telégrafo Mercantil, 1801).
La historia de la participación de la mujer en el periodismo aún falta escribirse. Seguir este consejo, que pertenece a la investigadora norteamericana Janet Greenberg, implicaría reelaborar el conjunto de la historia de la cultura en Latinoamérica, ya que en la región fue la forma clave en que las mujeres participaron en el diálogo público, en contraste con las hermanas del norte que usaron su herencia protestante y el precedente del abolicionismo para reclamar el acceso a la vida más allá de las tareas domésticas.
En la Argentina, es a comienzos del siglo XIX en que pueden encontrarse los primeros testimonios de las inquietudes intelectuales femeninas, según la recopilación y el análisis de las historiadoras Lily Sosa de Newton, Patricia de los Heros de Müller y Francine Masiello. La Aljaba, en 1830, La Camelia, en 1852 y Album de señoritas, en 1854. representan las muestras iniciáticas de la participación de la mujer en la vida cultural y cívica en la Gran Aldea del Río de la Plata. Y de sus dificultades para conseguirla.
La pionera
Sin duda, la perspectiva histórica permite valorar la aparición de La Aljaba como un hecho revolucionario. Sin embargo, en aquella época tuvo un aguafiestas llamado La Argentina, la primera revista pretendidamente escrita para mujeres pero no por ellas. Su autor y director Manuel Irigoyen, redactor de la Gaceta Mercantil y convencido difusor del credo federal, es el hombre designado por el gobernador de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas para la proselitista misión de ganarse la adhesión de las esposas y novias para que éstas convenzan a sus hombres de la necesidad de un gobierno federal. Aunque desde el primer número, los primeros días de noviembre de 1830, el principal objetivo de La Argentina es político, se disfraza de periódico femenino con secciones de moda y belleza, poesía y cuentos. En sus consejos, recomienda a las mujere imitar al hombre en su mejor control de las pasiones"haciendo que la razón pese más que todas nuestras afecciones". Señoras y señoritas debías ser moderadas y especialmente, casamenteras. Los hombres solteros sueltos son peligrosos ya que tienen menos responsabilidades familiares y sufren más tentaciones para levantarse contra el gobierno, por lo tanto es misión fundamental buscar marido. Pero esta voz pronto iba a encontrar la otra campana. "Nos libraremos de las injusticia de los demás hombres solamente cuando no existamos entre ellos".
Después del título, en la bajada, aparece esta frase que define a La Aljaba. Dedicada al bello sêxo Argentino, auténticamente el primer periódico femenino que vio la calle el 16 de noviembre, a dos semanas de la aparición de La Argentina. Su creadora y redactora es una maestra y poeta nacida en Montevideo el 18 de octubre de 1787, Petrona Rosende de Sierra, a quien puede considerarse la primera periodista argentina. Desde el principio, Petrona deja sentado cuáles serán los temas preferidos: la juventud, la educación, la amistad, la moda y los acontecimientos sociales. "No se hablará de la guerra", escribió para diferenciarse de su competidora.
En la búsqueda de una posición más elevada para la mujer, trata con énfasis el tema de la educación de las hijas, para que las madres se ocupen personalmente y no la dejen en manos de tutores. "Entre los infinitos daños graves que nos causaron nuestros tiranos opresores, debe contarse, sin duda alguna, como el de mayor y de más trascendencia á toda la América, el gran sistema que habían adoptado sobre la adopción de ambos sexos, en particular y en general: pero donde más resaltaba su oposición era sobre las hijas: ellos las prohibían hasta saber conocer las letras del alfabeto: decían con la elocuencia de sus más fuertes razones que las mujeres que sabían leer y escribir eran las que se perdían...¿Puede un hombre manifestar de un mejor modo de estupidez?...¡Casi parece imposible que un racional se esprese tan toscamente!!!", expresa Petrona el 23 de noviembre. Se publicaba dos veces por semana y salieron 18 números. No pudo soportar los ataques de los otros periódicos que juzgaron sospechosa a esta publicación cuya autora nunca se dio a conocer.
Si bien cuando surgió, La Argentina felicitó a La Aljaba por su nacimiento, a menos de un mes ya había cambiado de opinión: "Hermanos legos: por vuestro lenguaje altisonante hemos conocido que no pertenecéis a este mundo y con gente de la otra vida no queremos tener negocios. Seguid con vuestra jerga y dejadnos tranquilas que con nadie queremos guerra. Hemos oído vuestros sermones y no nos hemos convertido. Continuad predicando que con el tiempo todo se consigue menos lo que vosotros solicitáis".
La relación se fue volviendo muy tensa e Irigoyen acusó a La Aljaba de plagiar un soneto. El cierre se precipitó en enero de 1831 y en una última carta, calificó a los autores de La Argentina de "ser machos sin haberlo merecido". Irigoyen se reconoció responsable de la muerte de La Aljaba y después de dar el pésame, ironizó: "¿Quién podría imaginar que la crítica de un soneto pudiese ocasionar tantos estragos en un corazón tan cándido?". El "cándido corazón" buscó consuelo en Montevideo y se refugió en la poesía y la docencia.
La polémica
Dos décadas pasaron hasta que volviera a emerger una nueva propuesta femenina. La caída de Juan Manuel de Rosas en 1852 provocó que algunas mujeres, dedicadas por lo general a la enseñanza, se lanzaron a publicar revistas literarias y libros. El 11 de abril de 1852 aparece La Camelia, revista de 4 páginas que salía tres veces por semana, escrita por un grupo de mujeres que firman "las redactoras" o con seudónimos y que tienen a su frente a Rosa Guerra, educadora y escritora nacida en Buenos Aires en fecha desconocida, autora de novelas como Lucía Miranda -sobre el drama de la conquista del Río de la Plata- y que colaboró en los diarios La Tribuna y La Nación Argentina con el seudónimo de Cecilia.
En La Camelia, junto al dibujo de la balanza en la página frontal, aparece el lema Libertad! No licencia: igualdad entre ambos secsos. Con la revista buscan retar a los hombres arrojando el guante "y esperan que lo recojan si son osados". El tono es abiertamente provocativo: "Séanos permitido...dar otro apretón de mano a los redactores de los Debates y dirigir una sonrisita de especial benevolencia al Señor Mitre, y para que este caballero a quien somos desconocidas, no vaya a creerse víctima de una mistificación ponemos en su conocimiento que: sin ser niñas ni bonitas, no somos viejas ni feas".
En la sección Editorial, pueden leerse sus quejas argumentadas con precursoras ideas sobre la igualdad de derechos: "Nosotras abogaremos con fuego por las franquicias que se nos deben; pero sin traspasar los límites que la misma naturaleza parece habernos prescripto: no caeremos en el desacuerdo de pretender tomar batallones, ni escuadrones de mugeres, cuando mas las impulsaremos a que se enrolen en la Guardia Nacional, pero de ningún modo transigiremos con las demasías de los hombres; entramos en una era de Libertad y no hay derecho alguno que nos escluya de ella", escribe en su primer número.
En la sección Variedades, presenta cuentos por entregas. En Correspondencia, establece diálogo y discusión con las lectoras y hasta algunos lectores. También se ocupa de Modas pero con una singular visión: "No vaya a creerse que bajo este epígrafe pensamos en detallar todas las puerilidades que se llaman Modas, de ningún modo. Aunque mugeres y por tanto amantes de las modas, somos bastante sensatas para pasar por alto esas pequeñeces, mucho mas cuando abundan figurines.
Nuestro artículo tiene una tendencia moral, por que estamos en la inteligencia que esta Señora Da". Pero el tono y las ideas defendidas por La Camelia resultan demasiado provocadoras y la crítica no la perdonó, ensañándose con alardes de cinismo como en el periódico burlesco El Padre Castañeta, dirigido por Miguel Navarro Viola: No faltará quien exclame/ leyéndoos: ¡hábil pluma!/ y hasta habrá tal vez alguno/ que porque sois periodistas/ os llame mujeres públicas/ por llamaros publicistas.
La respuesta abrió un retrueque acalorado entre las dos revistas: "Sin ser mujeres públicas ni publicistas hemos creído en estos momentos de libertad poder alzar nuestra voz para reclamar los derechos de igualdad entre ambos sexos...si somos ante el motor de la creación iguales, si tenemos el mismo fin, ¿cómo los hombres pueden juzgarse con derecho a supremacía?", contesta La Camelia. Sin apoyo para soportar los ataques, el 11 de mayo cerró sus puertas, después de 31 números. Una semana antes, la editora se había visto forzada a negar su participación en la revista en el diario Los Debates. La empresa quedó, inesperadamente, inconclusa, y Rosa comenzó a dedicarse principalmente a la literatura. Muere en Buenos Aires en 1864, el mismo año en que publica el libro de poesías Desahogos del corazón.
La educadora
El Album de señoritas, periódico de literatura, modas, bellas Artes y teatros, fue creado el 1º de enero de 1854 por una mujer con formación intelectual excepcional para la época, Juana Paula Manso. Diez años antes había fundado O Jornal de Señoras mientras vivía en Brasil, donde se había casado con el violinista portugués Francisco de Saa Noroña. Abandonada por su marido, volvió a Buenos Aires con sus dos hijas en 1853. Porteña, nació el 26 de junio de 1819 y sus padres se ocuparon especialmente de su educación. La familia tuvo que emigrar a Montevideo por razones políticas y allí Juana comenzó su carrera como maestra.
En Río de Janeiro, además del periódico, escribió dos novelas: Los misterios del Plata, de tono antirosista y La familia del Comendador, de denuncia social en el ambiente brasileño. El año 1854 se abre como "la promesa del comienzo de la difícil tarea que voy a emprender al volver después de 20 años al país: la de buscar una patria donde la inteligencia de la mujer no sea considerada un delito, donde su pensamiento no se considere un crimen".
Por eso, en el Album...explica a las mujeres y las actualiza en debates de la época como la homeopatía, la psicología, el magnetismo y nociones de filosofía. Pero además de resaltar la importancia de la educación, la ubica en su perspectiva de clase: "Las clases altas y abastadas, con mas facilidad sacuden el dominio del error, su ilustración es fácil: mas, esa clase pobre, sumida en el barbarismo o la prostitución, esa no se arrancará de ese estado sino con mas trabajo y perseverancia", escribe.
Si bien toma ejemplos de Europa y los Estados Unidos, cree fundamental un reconocimiento de lo nativo, de los valores americanos propios y con este objetivo, narra historias de viajes por el continente americano para que las lectoras aprendan sobre su territorio. Juana se había presentado con nombre y apellido como redactora y propietaria del periódico que, como todos entonces, se vendía por suscripción y en la imprenta. Para poder pagar el papel y la impresión se vio obligada a sumar a sus tareas de maestra particular, el de profesora de francés, inglés e italiano. Al problema económico y la falta de apoyo de las lectoras, se agregaba que era protestante y criticaba a los católicos.
Su artículo Libertad de conciencia del 12 de febrero precipitó el fin: "No provoqueis la lucha, porque sereis vencidos! Sí, respetad la libertad de conciencia, dejad la herejía en la tumba de donde no hay poder humano que la saque para hacerla revivir, porque ya no hay mas Santa Alianza de papas, cardenales y reyes, delincuentes todos! Ya no hay Cruzada Albigense posible en este siglo", argumenta. A los cinco días, sin ningún respaldo, Manso dio por terminado su intento de avanzada ("mi querido hijo cuya muerte prematura es para su madre una decepción") que apenas alcanzó a 8 números. "No fue voluntad la que me faltó", confiesa en la despedida del último ejemplar.
Poco después, Domingo Faustino Sarmiento le encargó la dirección de una escuela mixta, además de colaborar en la publicación --creada por el ex presidente-- los Anales de Educación Común, que Juana llegó a liderar en su segunda etapa, a pesar de todos los ataques en su contra. En 1871, fue nombrada miembro de la Comisión Nacional de Escuelas.
Falleció en Buenos Aires en 1875 y, como se le negó la sepultura en el cementerio de la Capital, fue enterrada en el de disidentes. El perdón oficial llegó cuarenta años más tarde: recién en 1915 sus restos fueron depositados en la Chacarita. Para esa época, muchos diarios socialistas y anarquistas eran escritos por mujeres y la pregunta sobre su destino y su lugar en la sociedad continuaría generando, como hasta hoy, más pasiones que debates en serio. Leni Gonzalez

Heredando la costumbre española, la preparación de la mujer estaba sujeta a la autoridad del padre, del marido, del hermano varón. Estaban excluidas de la vida pública, recluidas al ámbito doméstico. La educación de las niñas se reducía a nociones de lectura y escritura, sólo para leer oraciones, y bordado y costura.
El convento era el lugar ideal para la formación de la hija mujer como preparación previa a un buen matrimonio, en la mayoría de los casos ventajoso para la familia. Las más afortunadas pertenecientes a familias acomodadas habían gozado de la formación impartida por institutrices.
Pero precisamente en este nivel social, algunas mujeres comenzaron a disfrutar de la lectura de las bibliotecas existentes en los hogares que -por supuesto- pertenecían al mundo masculino. El paso del siglo XIX al XX significó un cambio marcado en las corrientes del pensamiento que la madre Europa iría trasvasando a sus hijos americanos.
Así, calladamente al principio, luego no tanto, irán apareciendo las mujeres librepensadoras, republicanas o anarquistas que pretendían ser escuchadas. Y, lentamente, la mujer descubre que el periodismo puede ser una importante tribuna desde la que pueda hacer oír su voz. A través de él consiguieron llamar la atención sobre el voto femenino, los derechos civiles de la mujer y el niño o los derechos en el campo laboral.
En España, Emilia Pardo Bazán, (1851-1921), no solamente buscaba satisfacer su ego dando a conocer novelas y relatos, sino que bregaba por mejorar la condición de la educación impartida a las jóvenes. Sus artículos fueron publicados en los principales periódicos madrileños, denunciando en forma permanente que millones de mujeres españolas no sabían ni leer ni escribir.
Junto a Concepción Arenal participaron en el Congreso Pedagógico que tuvo lugar en Madrid en 1892, oponiéndose a la teoría de la supuesta inferioridad intelectual de la mujer, basándose en la diferencias orgánicas de uno y otro sexo.
Precisamente Concepción Arenal, (1820-1893), gallega de nacimiento, luchó denodadamente por elevar la dignidad de la mujer dentro de la sociedad. Lectora incansable, aprendió sola el italiano y el francés, y comenzó a publicar sus ideas a través de artículos periodísticos en diarios de la época.
No hace mucho, en otra nota, mencionaba a las que demostrando un auténtico coraje, empuñaron las armas y compartieron con el hombre las penurias del campo de batalla. Pero existieron las otras, las que utilizaron la prensa escrita para difundir las ideas que sentían bullir en sus conciencias, sabedoras de la necesidad de cambiar una realidad que las asfixiaba.
Muchos de estos escritos fueron borrados de la memoria, pero en su momento agitaron las tranquilas aguas de una burguesía que no perdonaba transgresiones.
En el siglo XIX, la mujer intelectual no era muy bien vista. Pero las transgresoras estaban allí, prestas para romper el cerco.
Juana Manuela Gorriti fue una de las figuras emblemáticas del siglo XIX. Desde muy joven conoció los intrincados vericuetos de la política y el amargo sabor de la soledad en el destierro.
Su obra incluye artículos periodísticos, así como novelas, cuentos, relatos de viajes y crónicas. Mujer independiente y valerosa, recorrió Chile, Argentina, Paraguay, Perú, y hasta se animó a incursionar en el santuario femenino de la cocina. La publicación de "La cocina española antigua", de su contemporánea Pardo Bazán, apresuró la publicación en Buenos Aires de su "Cocina ecléctica".
Pero dejando de lado las consagradas, merecen ser recordadas las audaces pioneras de un periodismo femenino en ciernes que se atrevió a ver la luz en pleno gobierno de Juan Manuel de Rosas.
Allá por 1830, Petrona Rosende Sierra, considerada la primera periodista argentina -a pesar de haber nacido en Montevideo-, publica La Aljaba, tomado el nombre como sinónimo de carcaj, como lo sugiere Auza, desde donde se dispararían las flechas cargadas de sugerencias para mejorar la educación de las mujeres, aunque su objetivo estaba explícito en las rimas publicadas: "No aplaudida; porque en ello/ no está su ambición fijada. Ahora aspira a ser leída/ y en otro tiempo apreciada".
Esta desconocida Petrona no soñaba con que, al pasar el tiempo, figuraría como verdadera pionera en las rudas lides de la tinta y el papel, en el Río de la Plata.
La Aljaba aparecía dos veces por semana, comenzó en noviembre y el último ejemplar, luego de dieciocho, apareció en enero de 1831.
Hubo que esperar hasta 1852 para encontrar un intento similar que se dio en La Camelia, que vió la luz el 11 de abril con un total de 30 números. Su espíritu femenino, más que feminista, se revelaba en estos versos, de autora desconocida, aparecidos en uno de sus últimos ejemplares: "Siendo flor/ se puede vivir sin olor./ Siendo mujer no se puede vivir sin amor".
Pero el camino ya estaba señalado, y la masculina redacción profanada con el fru-fru de las femeninas faldas que osaban mancillar el sacrosanto refugio.
La presencia de autoras en las páginas que siguieron dejaron de ser un motivo de curiosidad o escándalo, aunque muchas prefirieron el uso de seudónimos, como fue el caso de Eduarda Mansilla o Emma de la Barra de Llanos, aunque siempre volvemos a las dolientes reflexiones de la brava Juana Manso (ver recuadro): "Mis títulos a tan arduas empresas son haber sufrido mucho, el sufrimiento es un buen maestro; haber leído mucho, haber pensado mucho y haber visto mucho".
En noviembre de 1877, Juana Manuela Gorriti da vida a La Alborada del Plata, con una meta americanista. Cuando Juana Manuela tiene que ausentarse del país, toma la dirección la escritora Josefina Pelliza de Sagasta, hasta su último número en mayo de 1878, para renacer en enero de 1880 bajo la redacción de Lola Larrosa, periodista que había colaborado en la primera etapa de la revista.
Pero terminando el siglo aparece El Búcaro Americano, dirigido por la escritora peruana residente en Buenos Aires, Clorinda Matto de Turner, órgano de expresión femenina que sale el 1 de febrero de 1896. Se publican 65 números hasta mayo de 1908: "Una revista nacida al calor de generosos ideales a favor del mejoramiento intelectual de la mujer americana".
Como lo expresa la profesora Molinari en una publicación sobre Matto de Turner, la tarea de la autora, más que una lucha ideológica en defensa de los derechos políticos de la mujer, era hacia la denuncia y la reivindicación social y laboral. Tema que comenzaba a preocupar ya a nuestras ilustres antecesoras y que se vería magníficamente representado en las voces que fueron surgiendo desde comienzos del siglo XX, que no en vano fue llamado el siglo de las mujeres.
Iconos de la lucha reivindicativa fueron Carolina Muzzilli, Alicia Moreau, Julieta Lanteri, Gabriela LaperriŽre, todas aquellas que surgieron al amparo de las nuevas ideas llegadas de la mano del anarquismo y el socialismo que, como un huracán, sacudió los cimientos anquilosados de una sociedad que se volvía mustia de aspiraciones y conquistas.
Equivocadas o no, defendieron con ahínco sus ideas, sufrieron postergaciones, cárcel y ostracismo, pero abrieron un camino que no tuvo retorno y que de una u otra manera se venía gestando a través del tiempo.
Nuestro sentido homenaje a todas las que hicieron posible un hoy que es realidad ahora, pero que ellas soñaron como una dorada utopía que llevó tiempo concretar.
Bibliografía:- Mujeres en la Historia de España - Planeta 2000.-- Dicc. Biográfico de Ms. Argentinas - L.S.de Newton - Plus Ultra - 1986.-- Periodismo y Feminismo en la Argentina - Néstor T.Auza - Emecé 1988.-- La mitad invisible de la Historia - Luis Vitale - Sudam.Planeta - 1987.-- Mujeres y Cultura en la Arg. Del S.XIX - Lea Fletcher - Seminaria Edt. 1994.-- Mujeres, historia y cultura - Grupo de estudios sobre la crítica - Municipalidad de Mendoza- 1997

Juana Manso fue excepcional, poco agraciada físicamente -como si eso importara-, pero dotada de una inteligencia y una voluntad a prueba de contratiempos. Fue maestra, educadora y escritora, reclamando como mujer el lugar que su capacidad merecía.
Comprendió que el periodismo podía ser una tribuna a través de la cual su mensaje fuese escuchado por muchos, cual tierra fecunda donde germinara la buena semilla.
El 1º de enero de 1854, su afán de progreso lanza a la consideración pública su Album de Señoritas, periódico de Literatura, Modas, Bellas Artes y Teatro, y para evitar confusiones: "Redactora y propietaria: Juana Paula Manso de Noroñha" (no entendemos aún porqué siendo un espíritu libertario, insiste en el "de", a pesar de haber sido abandonada por su ingrato marido).
Muy poco duró el sueño de la aguerrida Juana. El 17 de febrero, en el último número, la directora escribía el "epitafio de la muerte prematura de ese querido hijo".
Rosa Guerra había nacido en Buenos Aires, en fecha no conocida, como consigna Sosa de Newton.
Se desenvolvía dentro del ámbito de la educación cuando funda en 1852 el periódico La Camelia, con una redacción exclusivamente femenina.
El lema de La Camelia era "Libertad y no licencia: igualdad entre ambos sexos".
Rosa Guerra tuvo que soportar la burla de muchos colegas, que recibieron su aparición con cuartetas de marcado cuño machista y despectivo: "Y hasta había tal vez algunos/ Que por que sois periodistas/ Os llamen mujeres públicas/ Por llamaros publicistas", decían.
Desde La Camelia, las redactoras responden con altura a las burlas; "íQué fatalidad es la de ser mujer! Si tiene entendimiento es preciso que lo oculte, que deje sin cultivar su talento y que siga su rutina que no le permite salir de la esfera que una envejecida costumbre le ha prefijado".
Amargura, resignación y una segura obstinación en seguir el camino que ya abierto no abandonarán jamás.
El periodismo femenino en el siglo diecinueve - 7 de Junio: Día del Periodista. (publicado en el diario El Litoral)
Brindar la rosa
en el tiempo y el espacio mágico del aire radial. Radializarla. Irradiarla.
Regarla con la poesía, la música, los dolores
y la esperanza que guarda la tierra.
Rehacer la rosa pétalo a pétalo,
Me quiere mucho, muchito y todo.
Blindarla en el combate. Brindarla en el amor.
Risarla con alegre rebeldía.
La rosa brindada. Espacio de los intentos.